El Ibex pierde los 17.800 puntos presionado por el petróleo y el riesgo en Ormuz
- El Ibex 35 abrió con una caída del 0,8% y perdió la zona de los 17.800 puntos.
- El petróleo vuelve a ser el principal foco de tensión, con el Brent en torno a los 106 dólares.
- Repsol, Enagás y Naturgy aguantan en positivo, mientras bancos y ArcelorMittal lideran las caídas.
El Ibex 35 comenzó la sesión de este viernes con descensos, presionado de nuevo por el repunte del petróleo y por la incertidumbre geopolítica en torno al estrecho de Ormuz. Según Europa Press, el selectivo madrileño caía un 0,81% en la apertura, hasta los 17.741,3 puntos, perdiendo así la referencia de los 17.800 puntos.
El principal catalizador negativo vuelve a ser el crudo. El Brent, referencia en Europa, avanzaba más de un 0,9%, hasta los 106,1 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate estadounidense se movía en torno a los 96 dólares, con una subida cercana al 0,6%.
Ormuz mantiene la presión sobre los mercados
La decisión de Estados Unidos de mantener bloqueado el estrecho de Ormuz, pese a sus expectativas de retomar negociaciones con Irán, ha provocado una fuerte escalada del petróleo durante los últimos días. El Brent se encamina a cerrar la semana con una subida de doble dígito, cercana al 18%.
Donald Trump reiteró el jueves que Estados Unidos mantiene el control sobre Ormuz y que el paso se encuentra “totalmente sellado”. Según el presidente estadounidense, ningún barco puede entrar o salir sin la aprobación de la Marina de Estados Unidos, y el bloqueo continuará hasta que Irán acepte un acuerdo con Washington.
El mercado sigue atrapado en la misma dinámica: cada día sin avances claros entre Estados Unidos e Irán mantiene elevada la prima de riesgo del petróleo y reduce el apetito por activos cíclicos.
Energéticas defensivas frente a bancos y acero
Dentro del Ibex 35, los pocos valores en positivo eran compañías vinculadas directa o indirectamente al sector energético. Repsol subía un 0,8%, Enagás avanzaba un 0,7%, Naturgy ganaba un 0,2%, mientras que Acciona Energía y Solaria también lograban mantenerse en verde.
En el lado negativo destacaban ArcelorMittal, con una caída del 1,6%, junto a los bancos, con Santander perdiendo un 1,4% y BBVA retrocediendo un 1,3%. La presión sobre los valores cíclicos refleja el temor a que un petróleo más caro termine afectando al crecimiento, la inflación y los márgenes empresariales.
Europa abre también en negativo
El tono de debilidad no se limitó a España. Las principales bolsas europeas comenzaron la sesión con signo negativo. El FTSE 100 de Londres caía un 0,3%, el CAC 40 de París bajaba un 0,4% y el DAX alemán retrocedía levemente, en torno al 0,02%.
En Asia, las bolsas se movieron de forma más indecisa. El Nikkei japonés avanzó un 0,9% y el Hang Seng de Hong Kong subió un 0,2%, mientras que el Kospi surcoreano cerró con una ligera caída y el índice Shenzhen retrocedía un 0,4%.
Empresas: Tubacex, TSK, Telefónica y Meta
En el plano empresarial, Tubacex informó de un beneficio neto de 1,3 millones de euros en el primer trimestre, un 84% menos que en el mismo periodo de 2025. La compañía atribuyó el deterioro a la menor actividad por la guerra en Irán y al impacto de los aranceles estadounidenses al acero, que han retrasado decisiones de compra e inversión de sus clientes.
Por otro lado, TSK, grupo tecnológico de ingeniería especializado en transición energética, digitalización y minerales críticos, comunicó su intención de salir a Bolsa mediante una oferta pública de suscripción de nuevas acciones dirigida a inversores cualificados por unos 150 millones de euros.
También destaca el relevo en Movistar+, donde Alfonso Gómez Palacio será nombrado nuevo consejero delegado en sustitución de Daniel Domenjó. En el plano internacional, Meta anunció que despedirá al 10% de su plantilla, unos 8.000 empleados, para mejorar su eficiencia en un contexto de fuertes inversiones en inteligencia artificial.
La sesión deja una lectura clara: el Ibex no cae por un problema doméstico aislado, sino por una combinación de petróleo caro, riesgo geopolítico y presión sobre sectores cíclicos. Mientras Ormuz siga bloqueado, el mercado tendrá difícil recuperar una tendencia claramente constructiva.
En divisas, el euro perdía terreno frente al dólar y se cambiaba en torno a 1,1681 dólares. En deuda, la rentabilidad del bono español a diez años repuntaba hasta el 3,5%, reflejando también la presión de un entorno más complejo para inflación y política monetaria.