El S&P 500 se acerca a zona de agotamiento técnico tras superar los 7.400 puntos
- El S&P 500 mantiene una estructura técnica claramente alcista, pero se acerca a una zona de objetivo importante.
- Andrew McElroy espera que el rally empiece a perder velocidad en la zona de los 7.400 puntos.
- Los soportes clave se sitúan en 7.273-7.300 puntos, zona donde vería oportunidades de compra.
El S&P 500 continúa mostrando una estructura técnica muy sólida, pese a un contexto geopolítico dominado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Según Andrew McElroy, el índice cerró la semana con una subida del 2,33% y superó por primera vez la zona de los 7.400 puntos, acercándose al primer gran objetivo técnico situado en 7.425 puntos.
La lectura de fondo sigue siendo alcista, pero McElroy considera que conviene empezar a prepararse para una fase de descompresión o pérdida gradual de intensidad del movimiento. Esto no implica necesariamente cerrar posiciones largas ni anticipar un techo inmediato, sino esperar una fase más irregular, con nuevos máximos fallidos y recortes algo más amplios.
El rally sigue fuerte, pero entra en zona sensible
McElroy recuerda que el índice está ya muy cerca del objetivo de 7.425 puntos, que corresponde a una extensión técnica relevante del retroceso del primer trimestre. A su juicio, el mercado podría seguir avanzando hacia la zona de 7.490 puntos, pero también empezar a mostrar señales de agotamiento parcial.
El escenario más probable no sería una caída brusca, sino una transición desde un avance muy limpio hacia un patrón más errático. Es decir, subidas adicionales, intentos de ruptura, pequeñas correcciones y posibles entradas de dinero en las caídas.
La idea central es clara: la tendencia sigue siendo alcista, pero el índice entra en una zona donde tiene sentido reducir algo de exposición en fortaleza y reservar liquidez para comprar retrocesos.
Gráfico semanal: todavía muy alcista
El gráfico semanal del S&P 500 mantiene una configuración difícilmente mejorable para los alcistas. La semana pasada siguió el patrón típico de una tendencia fuerte: caída rápida el lunes, formación del mínimo semanal y posterior expansión al alza hasta cerrar el viernes cerca de máximos.
Mientras el gráfico semanal conserve esta estructura, McElroy considera probable que el índice siga marcando nuevos máximos. La primera señal de advertencia llegaría con una semana en la que el S&P 500 hiciera un nuevo máximo, fracasara en la ruptura y cerrara cerca de mínimos. Un cierre por debajo de 7.272 puntos sería una señal de alerta.
- Objetivo técnico inmediato: 7.425 puntos.
- Extensión posible: 7.490 puntos.
- Primer soporte clave: 7.273-7.300 puntos.
- Señal de advertencia: cierre semanal por debajo de 7.272 puntos.
Soportes relevantes para vigilar
En el corto plazo, la zona de 7.273-7.300 puntos aparece como el primer soporte relevante. Ahí se encuentra el hueco alcista dejado el martes, entre 7.273 y 7.294 puntos, que ahora actúa como referencia técnica importante.
McElroy considera que una corrección hacia esa zona sería saludable y podría ofrecer una oportunidad de compra si el precio muestra reacción. Por debajo, los siguientes soportes se sitúan en 7.174, 7.046 y 7.002 puntos. En gráfico mensual también identifica referencias adicionales en 7.002, 6.901 y 6.474 puntos.
Para que el sesgo ultraalcista se mantenga intacto, el S&P 500 debería respetar la zona de 7.273-7.300 puntos en las próximas correcciones.
Resultados y macro siguen apoyando al mercado
La fortaleza técnica se apoya también en unos fundamentales mejores de lo previsto. La temporada de resultados sigue sorprendiendo positivamente: el crecimiento esperado del BPA del primer trimestre se ha elevado hasta el 28,6%, frente al 14,4% estimado a comienzos de abril.
Además, las previsiones de beneficios para los próximos trimestres también se han revisado al alza. El PER adelantado del S&P 500 se sitúa en torno a 21 veces, una valoración exigente, pero respaldada por una mejora notable de las expectativas de ganancias.
En el plano macro, el mercado laboral estadounidense sigue mostrando una situación manejable. La tasa de paro del 4,3% no apunta a un deterioro preocupante, y por ahora no hay señales claras de una espiral salarios-precios pese al encarecimiento de la energía.
Inflación: el gran riesgo de la semana
El principal catalizador de la semana será la inflación estadounidense, con el IPC previsto para el martes y el IPP para el miércoles. El mercado espera que la inflación general repunte hasta el 3,7%, una cifra incómoda, aunque explicada en gran parte por el alza de la energía.
McElroy considera que las bolsas podrían ignorar un repunte puntual si la inflación subyacente se mantiene controlada y no aparecen señales de presión salarial. El verdadero riesgo sería que el petróleo caro empezara a generar efectos de segunda ronda, obligando a la Fed a endurecer su mensaje.
Geopolítica: paradójicamente favorable para los alcistas
El conflicto entre Estados Unidos e Irán ha generado varias fases de escalada y desescalada, pero el S&P 500 ha seguido subiendo. McElroy interpreta que este entorno ha sido casi ideal para los alcistas: las malas noticias generan caídas comprables, mientras que la expectativa de un acuerdo impulsa recuperaciones hacia nuevos máximos.
Según su análisis, esa dinámica podría cambiar cuando finalmente se alcance un acuerdo real de paz. Hasta entonces, el mercado parece seguir usando cada episodio de debilidad como una oportunidad para comprar.
Mientras las malas noticias solo generen caídas moderadas y los inversores sigan comprando la expectativa de desescalada, la tendencia alcista permanecerá viva.
Estrategia técnica: reducir en fortaleza, comprar debilidad
La estrategia de McElroy es gradual. Planea aligerar posiciones por encima de 7.425 puntos, pero no reducir exposición de forma agresiva hasta que el precio confirme un deterioro real. Al mismo tiempo, contempla comprar retrocesos hacia la zona de soporte de 7.273-7.300 puntos.
La conclusión es que el S&P 500 sigue alcista en todos los marcos temporales, pero cada vez se acerca más a una zona donde el rally puede perder velocidad. El escenario central no es un techo inmediato, sino una fase de digestión tras una subida muy vertical.
En definitiva, el mensaje técnico es de prudencia táctica, no de giro bajista. El mercado sigue fuerte, los beneficios acompañan y la macro aún no amenaza de forma clara. Pero por encima de los 7.425 puntos, tiene sentido empezar a gestionar beneficios y esperar mejores puntos de entrada en las próximas correcciones.