Blackrock, la mayor gestora de fondos del mundo, acaba de registrar un giro de 180 grados a la inversión de sus fondos en Telefónica con la cancelación de un paquete de 60 millones de acciones prestadas de la operadora, valoradas en 564 millones de euros. Se trata de un volumen de títulos equivalente a más del 1% de la operadora de telecomunicaciones. Las acciones de la operadora se dejaron un 2% este miércoles, situándose a la cola de un Ibex 35 alcista.
El presidente ejecutivo de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, no va a seguir la estela de "grandes adquisiciones" que marcó su antecesor en el cargo, César Alierta. Según ha reconocido, no lo va a hacer porque Telefónica ya es "una de las diez mayores compañías de telecomunicaciones del mundo" y, por tanto, no le hace falta. Eso sí, ha asegurado que sigue preparándose para sacar a bolsa una participación minoritaria de su filial en Reino Unido O2 a finales de año.