Sell-off global: la subida de los bonos acelera la corrección en bolsa
- Las bolsas profundizan la corrección tras el festivo en EE.UU., con nuevas amenazas arancelarias de Trump y fuerte repunte de la volatilidad.
- La subida de las TIRes globales, liderada por Japón y trasladada en parte a los Treasuries, amplifica la caída de la renta variable.
- Pese al ruido político y legal, vemos esta fase como una corrección sana tras el rally casi ininterrumpido desde noviembre, no como el inicio de un desplome similar al del “Liberation Day”.
Las bolsas internacionales encadenan una nueva sesión de fuertes descensos, coincidiendo con la vuelta de los inversores estadounidenses tras el festivo del lunes. El tono del mercado ha cambiado con rapidez: la tensión en torno a Groenlandia ha derivado en un episodio más amplio de aversión al riesgo, alimentado por nuevas amenazas arancelarias de Donald Trump dirigidas a varios países europeos y un discurso cada vez más confrontacional.
La renta variable acusa el golpe: más volatilidad y fin del rally cómodo
Los principales índices estadounidenses registraron su mayor caída diaria de los últimos tres meses, borrando las ganancias acumuladas en el año en una sola sesión. El VIX, termómetro del miedo del mercado, saltó a máximos desde noviembre, señalando un giro claro hacia la búsqueda de protección.
Veníamos de un rally muy ordenado desde noviembre, con subidas casi en línea recta y poca volatilidad. En ese contexto, cualquier catalizador político potente —como la amenaza de una nueva ronda de aranceles— tenía muchas papeletas para provocar una toma de beneficios más amplia.
La corrección no obedece solo al miedo al comercio. Se ha visto amplificada por un nuevo repunte de las rentabilidades de la deuda, que esta vez ha nacido en Japón. Las dudas sobre propuestas fiscales sin financiación clara han llevado las TIRes de largo plazo japonesas a niveles récord, y parte de ese movimiento se ha contagiado a los bonos del Tesoro estadounidense, endureciendo de facto las condiciones financieras globales.
Bonos al alza, tipos más altos y ruido legal de fondo
La combinación de tipos más altos y mayor incertidumbre política es, por definición, incómoda para la renta variable. Sin embargo, el movimiento sigue pareciendo, a día de hoy, más una reacción de posicionamiento y sentimiento que el reflejo de un deterioro de fondo del escenario macro.
El elemento de ruido adicional viene del frente jurídico: el uso de poderes de emergencia para imponer aranceles (IEEPA) sigue sin tener una validación clara del Tribunal Supremo, lo que mantiene un grado de incertidumbre elevado sobre hasta dónde puede llegar la Administración sin pasar por el Congreso.
Con este telón de fondo, el mercado va a estar muy pendiente del discurso de Trump en Davos y de cualquier señal sobre el tono que quiera imprimir a la política comercial en los próximos meses. Un mensaje más conciliador podría calmar temporalmente las aguas; un giro más agresivo prolongaría la fase de volatilidad.
Por qué no vemos, de momento, un “segundo Liberation Day”
A corto plazo, la volatilidad ha vuelto para quedarse y no se puede descartar más recogida de beneficios. Ahora bien, hay varios factores que, en nuestra opinión, limitan el riesgo de un desplome similar al del pasado “Liberation Day”. Muchos sectores expuestos al comercio, sobre todo en Europa, siguen infraponderados en carteras globales y cotizan por debajo de sus máximos previos, lo que reduce el riesgo de ventas forzadas masivas.
Además, los incentivos políticos en EE.UU. en la antesala del ciclo electoral juegan, paradójicamente, a favor de cierta contención: una escalada arancelaria generalizada que dispare la inflación sería difícil de explicar al votante doméstico.
En este contexto, interpretamos la caída reciente como una corrección saludable tras un tramo alcista muy intenso y poco cuestionado desde noviembre. No estamos viendo, por ahora, signos claros de que el mercado esté descontando una recesión inminente o un shock de beneficios, sino más bien un reajuste de expectativas y de riesgo después de varias semanas en modo “piloto automático alcista”.