La paz con Irán estuvo más cerca de lo que parecía, pero el uranio volvió a bloquearlo todo

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Capitalbolsa | 13 abr, 2026 18:49
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Puntos clave
  • Axios asegura que Irán pensó el domingo por la mañana que estaba cerca de un acuerdo con EE.UU., pero la salida de JD Vance de las conversaciones en Pakistán cambió por completo el tono.
  • El principal choque siguió siendo nuclear: Washington propuso una moratoria de 20 años al enriquecimiento de uranio, mientras Teherán defendía un plazo de un solo dígito y mantener capacidad civil.
  • Los mediadores de Pakistán, Egipto y Turquía siguen intentando cerrar un pacto antes del fin del alto el fuego del 21 de abril, e incluso se baraja una posible prórroga.

El mercado vuelve a moverse entre dos narrativas enfrentadas. La primera es la obvia: las negociaciones entre Estados Unidos e Irán fracasaron en Pakistán y el conflicto sigue abierto. La segunda, bastante más interesante, es que el choque pudo estar más cerca de resolverse de lo que parecía. Según Axios, Irán llegó a pensar el domingo por la mañana que un acuerdo estaba relativamente próximo, hasta que la salida de JD Vance de las conversaciones y el endurecimiento posterior de Washington dinamitó esa expectativa.

Esa versión encaja con una idea que el mercado no termina de abandonar: que, pese al ruido, todavía existe margen para una salida negociada. No porque las posiciones sean cómodas, sino porque ambos lados parecen seguir hablando a través de mediadores y porque nadie puede ignorar ya el coste económico y geopolítico de prolongar esta situación. De hecho, tras publicarse la información, el petróleo llegó a aflojar ligeramente, una señal de que los inversores siguen reaccionando más a la posibilidad de un acuerdo que a la retórica de máxima presión.

El núcleo del desacuerdo sigue siendo nuclear

El principal punto de ruptura en Islamabad volvió a ser el programa nuclear iraní. Según Axios y otras informaciones coincidentes, Estados Unidos exigió que Irán aceptara una moratoria de 20 años al enriquecimiento de uranio, una propuesta que Teherán consideró inasumible. La contrapropuesta iraní habría sido un plazo mucho más corto, de un solo dígito, además de preservar un nivel de actividad nuclear compatible con el uso civil en reactores.

Ahí está el verdadero problema. Trump y su equipo quieren vender cualquier pacto como una victoria total sobre el programa nuclear iraní. Irán, en cambio, necesita salir del proceso sin parecer que renuncia por completo a una capacidad que considera estratégica y soberana. Ese choque no es técnico, sino político. Y precisamente por eso resulta tan difícil de cerrar incluso cuando, según algunas fuentes, las partes creen que están relativamente cerca.

La clave no es solo cuánto uranio puede enriquecer Irán, sino qué relato puede vender cada parte en casa sin parecer que ha cedido demasiado. Esa es la negociación real.

La diplomacia sigue viva, aunque cada vez más forzada

Pese al fracaso de la ronda principal, la diplomacia no ha muerto. Axios señala que Pakistán, Egipto y Turquía siguen intentando acercar posiciones para evitar que el conflicto vuelva a escalar antes de que expire el actual alto el fuego, previsto para el 21 de abril. Además, distintas fuentes han dejado abierta la opción de una prórroga del cese de hostilidades, algo que el ministro de Exteriores turco habría situado en una horquilla de entre 45 y 60 días.

Ese detalle importa mucho para mercado. No porque una prórroga resuelva el problema, sino porque daría tiempo para enfriar el frente energético, reducir la presión sobre Ormuz y devolver parte del foco a la negociación política. En un entorno donde el petróleo se ha convertido en el termómetro central del conflicto, cualquier extensión de la tregua sería interpretada como una señal de alivio táctico.

El mercado sigue apostando a que todavía hay espacio para un pacto

Lo más llamativo de todo esto es que el mercado, a pesar del fracaso negociador y del bloqueo naval estadounidense, sigue sin abrazar del todo el peor escenario. La razón probablemente es simple: incluso después de 21 horas de conversaciones sin acuerdo, tanto las informaciones de Axios como los mensajes públicos de distintas partes dejan claro que el diálogo no está roto por completo.

Eso no garantiza nada. También cabe la posibilidad de que lo del domingo fuera simplemente el último acercamiento serio antes de una nueva fase de endurecimiento. Pero mientras existan mediadores activos, fechas abiertas y una posible extensión del alto el fuego, los inversores seguirán dando una prima a la opción de acuerdo. Y eso explica por qué, incluso con Ormuz y el petróleo dominando los titulares, el mercado todavía no ha dado por cerrada la vía diplomática.

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