A John Rogers, de Ariel, le gustan estas empresas de pequeña capitalización a medida que se amplía el repunte del mercado.
- John Rogers, de Ariel Investments, considera que la fiebre por la inteligencia artificial está encareciendo en exceso al conjunto del mercado.
- El gestor ve oportunidades en small caps y compañías de valor que han quedado fuera del foco de los inversores.
- Entre sus principales ideas figuran Covista, Lazard, Carlyle Group, Littelfuse y Knowles.
- Rogers compara el actual entusiasmo por la IA con la burbuja de internet de finales de los años noventa.
John Rogers, presidente, co-CEO y director de inversiones de Ariel Investments, considera que el mercado está atravesando una fase de fuerte concentración en torno a la inteligencia artificial, lo que ha dejado oportunidades atractivas en compañías de menor capitalización y valores tradicionales.
Según Rogers, la amplitud del mercado sigue siendo limitada y buena parte de la subida se concentra en los grandes nombres vinculados a la IA. Desde su punto de vista, el conjunto del mercado está caro por el entusiasmo generado alrededor de esta temática, mientras los inversores en valor han quedado rezagados frente al avance de las compañías más populares.
El gestor fue especialmente crítico con la actual fiebre inversora por la inteligencia artificial. A su juicio, el movimiento recuerda a la burbuja de internet de finales de los años noventa y podría terminar de forma similar cuando el mercado empiece a cuestionar las valoraciones extremas y las expectativas incorporadas en los precios.
Frente a ese contexto, Rogers está centrando su atención en compañías de menor tamaño. Una de sus principales apuestas es Covista, empresa con sede en Chicago dedicada a la educación con ánimo de lucro, especialmente en la formación de médicos y enfermeros. El gestor destaca que existe una escasez global de profesionales sanitarios y que Covista está bien posicionada para beneficiarse de esa necesidad estructural.
Las acciones de Covista acumulan una subida cercana al 20% en 2026, pero Rogers considera que la compañía todavía tiene recorrido. Destacó además la gestión de su consejero delegado, Stephen Beard, al que atribuye una mejora significativa en la ejecución y posicionamiento del negocio.
Dentro del sector financiero, Ariel Investments también ve valor en Lazard y Carlyle Group. Ambas compañías han sufrido fuertes caídas en 2026, con descensos aproximados del 16% y del 29%, respectivamente, lo que a juicio de Rogers ha dejado valoraciones históricamente atractivas.
En el caso de Lazard, Rogers destaca su posición como banco de inversión de referencia, complementado por una filial de gestión de activos. También valora positivamente el liderazgo de Peter Orszag y la incorporación de nuevas perspectivas dentro del equipo directivo, incluyendo el papel de Ray McGuire en el área de asesoramiento financiero en Norteamérica.
Respecto a Carlyle, Rogers reconoce que el sector de capital privado se ha visto presionado por titulares negativos y por un entorno más complicado para la industria. Sin embargo, considera que muchas de estas compañías cotizan ahora entre 9 y 11 veces beneficios esperados, niveles que define como muy baratos en términos históricos.
El gestor también señaló dos compañías industriales y tecnológicas de menor tamaño con sede en Chicago: Littelfuse y Knowles. Ambas forman parte de su cartera y han registrado fuertes avances este año, con subidas cercanas al 89% y 90%, respectivamente.
La lectura de fondo es que Rogers no está persiguiendo los valores más populares ligados a la IA, sino buscando oportunidades en segmentos olvidados del mercado. Su tesis es que, si el rally empieza a ampliarse más allá de las grandes tecnológicas, las small caps de calidad y los valores financieros castigados podrían beneficiarse de una rotación más amplia.