Microsoft sufre su peor junio desde el año 2000 por el temor al fuerte gasto en IA

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Capitalbolsa | 26 jun, 2026 11:30
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Puntos clave
  • Microsoft cae más de un 21% en junio y se encamina a su peor mes desde el año 2000.
  • La presión forma parte de una rotación más amplia fuera de los “Siete Magníficos”.
  • El mercado empieza a cuestionar el fuerte aumento del gasto en inteligencia artificial y centros de datos.
  • La guía de capex para el ejercicio fiscal 2026 se acerca a 190.000 millones de dólares, más de un 60% superior al año anterior.

Microsoft atraviesa uno de sus peores meses bursátiles en más de dos décadas. La acción acumula una caída superior al 21% en junio, lo que la sitúa camino de su peor mes desde el año 2000 y de uno de sus peores comportamientos anuales históricos.

El castigo no afecta solo a Microsoft. Forma parte de una rotación más amplia fuera de los grandes valores tecnológicos, especialmente de los denominados “Siete Magníficos”. Todos los miembros del grupo cotizan en negativo en lo que va de mes, mientras el ETF Roundhill Magnificent Seven ha entrado en zona de corrección, con una caída superior al 10% desde máximos recientes.

La preocupación principal del mercado se centra en el volumen de inversión necesario para sostener la carrera de la inteligencia artificial. Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft están en camino de invertir conjuntamente unos 700.000 millones de dólares este año en sus negocios ligados a IA, una cifra que obliga a los inversores a replantearse el calendario de retorno de esas inversiones.

En el caso de Microsoft, el debate es especialmente relevante. La compañía ha elevado su guía de inversión en capital para el ejercicio fiscal 2026 hasta cerca de 190.000 millones de dólares, más de un 60% interanual. Al mismo tiempo, el flujo de caja libre habría caído aproximadamente un 10%, lo que cambia parcialmente la percepción del valor.

Hasta ahora, muchos inversores veían Microsoft como una compañía de crecimiento de alta calidad, con fuerte generación de caja, márgenes elevados y elevada recurrencia de ingresos. Sin embargo, el fuerte incremento del gasto en infraestructura está llevando al mercado a reinterpretarla como una historia más intensiva en capital, especialmente por la necesidad de ampliar centros de datos, capacidad cloud y computación para inteligencia artificial.

Ese cambio de percepción explica parte de la caída. Los inversores que compraban Microsoft por su perfil de generación estable de flujo de caja ahora se enfrentan a una fase en la que deberán financiar una expansión masiva de infraestructura antes de ver plenamente sus retornos. El mercado no está cuestionando tanto la calidad del negocio como el coste y el calendario de monetización de la IA.

Aun así, varios analistas mantienen una visión constructiva. Microsoft sigue siendo una compañía claramente positiva en flujo de caja libre y una de las formas de mayor calidad para tener exposición a la inteligencia artificial. La inversión actual puede presionar los márgenes y la caja a corto plazo, pero también refuerza su posición competitiva a largo plazo en cloud, software empresarial e infraestructura de IA.

Desde el punto de vista de valoración, algunos expertos señalan que la caída ha dejado a Microsoft cotizando en torno a 22 veces beneficios esperados, frente a una mediana sectorial cercana a 32 veces. Esa diferencia sugiere que el mercado no está castigando un deterioro estructural del negocio, sino ajustando el precio a una senda de retornos más larga y más intensiva en inversión.

La conclusión es que Microsoft está sufriendo una corrección histórica por el temor al aumento del capex y por la rotación fuera de los grandes valores tecnológicos. Pero los fundamentales principales siguen intactos. La clave para los próximos trimestres será demostrar que el fuerte gasto en inteligencia artificial se traduce en crecimiento real de ingresos, expansión de Azure y retornos suficientes para justificar el nuevo ciclo inversor.

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