Persiste la incertidumbre sobre la situación en el Estrecho de Ormuz
La situación en el Estrecho de Ormuz sigue siendo confusa, a pesar del acuerdo alcanzado el pasado fin de semana entre Estados Unidos e Irán. La última novedad relevante es que la Organización Marítima Internacional de Naciones Unidas ha suspendido oficialmente su plan de evacuación en la zona.
Desde que se anunció el acuerdo, se ha observado un aumento del tráfico marítimo en el estrecho. Se estima que entre 30 y 40 embarcaciones cruzaron la vía marítima entre el martes y el miércoles. La cifra sería incluso superior si se tiene en cuenta el plan de evacuación llevado a cabo por la OMI.
Según los datos de seguimiento de buques, el total acumulado de barcos evacuados con éxito asciende a 57 embarcaciones. Sin embargo, esa cifra se ha estancado después de que Irán generara nuevas dudas durante la noche, en un contexto en el que la agencia marítima de la ONU ha decidido detener temporalmente el operativo.
Irán mantiene el control del tráfico marítimo
Todo apunta a que Irán sigue queriendo mantener un control estricto sobre el tráfico en el Estrecho de Ormuz. No hay que olvidar que esta vía marítima continúa siendo su principal baza de negociación frente a Estados Unidos, por lo que no parece razonable esperar grandes concesiones por parte de Teherán, especialmente en lo que respecta al acceso libre de terceros países.
La parte positiva es que algunos petroleros están logrando transitar por la zona. Los informes disponibles apuntan a que estos buques habrían transportado entre 5 y 6 millones de barriles de petróleo en total durante esta semana.
Sin embargo, la cifra sigue estando muy lejos de los aproximadamente 14 millones de barriles que atravesaban diariamente esta vía antes del conflicto. Por tanto, aunque se aprecia cierta normalización inicial, el flujo actual continúa siendo muy limitado.
La clave: cuánto petróleo y gas dejará pasar Irán
La gran pregunta ahora es hasta qué punto puede aumentar el tráfico marítimo en los próximos días o semanas. En esta fase, Irán sigue dando prioridad a sus propias exportaciones de crudo, que se están realizando a un ritmo extraordinariamente elevado después de que Estados Unidos levantara las sanciones petroleras como parte del acuerdo marco.
Para ponerlo en contexto, Irán exportó alrededor de 20 millones de barriles el pasado 19 de junio y otros 6 millones a comienzos de esta semana.
Para el resto de países y compañías, la situación es distinta. La mayoría de los barcos que han cruzado el estrecho esta semana no son petroleros, sino graneleros, portacontenedores y buques de carga general.
Además, las grandes navieras siguen actuando con prudencia. Compañías como Maersk y MSC continúan desviando sus principales flotas alrededor del Cabo de Buena Esperanza hasta que exista un tratado de paz permanente o una garantía más clara de seguridad en la zona.
Cuidado con los titulares sobre la “reapertura” de Ormuz
Por todo ello, conviene tomar con cautela los titulares que afirman que el Estrecho de Ormuz se ha “reabierto”. La realidad es más matizada. Hay tráfico, pero sigue siendo limitado, condicionado y bajo estricta supervisión iraní.
En estos momentos hay dos cuestiones clave para los mercados:
- Si el flujo de tráfico marítimo seguirá aumentando de forma significativa en los próximos días o semanas, o si el nivel actual marca un límite temporal.
- Qué volumen de petróleo y gas permitirá circular Irán mientras mantenga el control efectivo sobre el estrecho.
La evolución de estas dos variables será determinante para el precio del petróleo, para las expectativas de inflación y para el grado de tensión geopolítica que descuenten los mercados.
Por ahora, el escenario apunta a una normalización parcial, pero no a una reapertura plena. El Estrecho de Ormuz vuelve a registrar actividad, pero el riesgo sigue lejos de haber desaparecido.