El petróleo cae un 2% mientras los mercados dejan de lado las nuevas tensiones con Irán y se centran en las perspectivas de suministro.

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Capitalbolsa | 26 jun, 2026 08:45
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Puntos clave

  • El petróleo cae alrededor de un 2% pese a las nuevas tensiones en torno a Irán y el Estrecho de Ormuz.
  • El mercado parece mirar más allá del riesgo geopolítico inmediato y centra la atención en la perspectiva de oferta.
  • Un funcionario estadounidense atribuye a Irán el ataque contra un buque de carga cerca de Omán.
  • La Organización Marítima Internacional ha pausado temporalmente su plan de evacuación para revisar las garantías de seguridad.
  • OPEP afronta un nuevo foco de tensión interna ante la posibilidad de que Irak presione para elevar su cuota o abandone el grupo.

El petróleo amplía las caídas este viernes, con descensos cercanos al 2%, mientras los inversores siguen de cerca la evolución de las tensiones en Oriente Medio, pero empiezan a valorar que los recientes esfuerzos diplomáticos podrían reducir el riesgo de interrupciones severas en el suministro.

Los futuros del Brent para agosto retroceden en torno al 2%, hasta situarse cerca de los 73,7 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate estadounidense cae algo más del 2%, hasta la zona de los 70,4 dólares.

El mercado relativiza el último episodio de tensión

La caída del crudo se produce pese a que un funcionario estadounidense ha señalado que Irán estaría detrás de un ataque contra un buque de carga cerca de la costa de Omán, en el entorno del Estrecho de Ormuz. El barco navegaba bajo bandera de Singapur y, según la información disponible, no se habrían producido víctimas ni daños medioambientales.

La Organización Marítima Internacional ha decidido pausar temporalmente su plan de evacuación en la zona para reconfirmar que siguen existiendo las garantías de seguridad necesarias para los buques incluidos en la lista de evacuación y para el resto de embarcaciones presentes en la región.

Este movimiento confirma que la situación en Ormuz sigue siendo frágil, aunque el mercado parece estar descontando que, por ahora, el riesgo de un cierre total del estrecho se mantiene contenido.

Persisten las dudas sobre el acuerdo entre EE.UU. e Irán

Las tensiones entre Washington y Teherán también continúan por la interpretación del memorando de entendimiento alcanzado entre ambos países, especialmente en lo relativo al uso de los fondos iraníes desbloqueados.

El presidente del Parlamento iraní ha rechazado las afirmaciones de la Administración Trump de que los activos liberados se utilizarán para comprar productos agrícolas estadounidenses. Desde Washington, en cambio, se insiste en que cualquier fondo liberado seguirá sujeto a aprobación estadounidense.

Esta discrepancia alimenta la percepción de que el acuerdo sigue siendo frágil y que todavía quedan muchos aspectos por concretar antes de hablar de una normalización real de las relaciones entre ambos países.

Ormuz sigue siendo la gran baza de Irán

El principal riesgo para el mercado energético continúa siendo el Estrecho de Ormuz. Aunque el precio del petróleo cae, la región sigue representando un punto crítico para el suministro mundial de crudo y gas.

La lectura de algunos analistas es que el mercado podría estar siendo demasiado optimista. Irán sabe que el control sobre Ormuz le otorga una importante capacidad de presión sobre la economía global, especialmente si decidiera restringir de forma más agresiva el tránsito marítimo.

Por tanto, aunque los precios descuentan cierta desescalada, el riesgo geopolítico no ha desaparecido. Simplemente ha pasado a un segundo plano frente a la expectativa de que la oferta global pueda mantenerse razonablemente estable.

La OPEP afronta otro frente de tensión

Al margen de Oriente Medio, el mercado también presta atención a las tensiones internas dentro de la OPEP. El grupo afronta la posibilidad de una nueva salida relevante después de que Emiratos Árabes Unidos abandonara el cártel en mayo.

  • Irak, segundo mayor productor de la organización, habría solicitado una cuota de producción más elevada y habría advertido de que podría abandonar el grupo si sus demandas no son atendidas.
  • Este escenario introduce un nuevo elemento bajista para el petróleo, ya que una mayor presión por elevar cuotas o una pérdida de cohesión dentro de la OPEP podría traducirse en más oferta disponible en el mercado.

Valoración

La reacción del petróleo refleja que los inversores están dando más peso a la perspectiva de oferta que al último repunte de tensión geopolítica. El mercado no ignora el riesgo de Ormuz, pero por ahora no está descontando una interrupción severa e inmediata del suministro.

El escenario sigue siendo delicado. Si el tránsito por el Estrecho de Ormuz vuelve a deteriorarse o si el acuerdo entre EE.UU. e Irán se complica, el crudo podría recuperar rápidamente prima de riesgo. Sin embargo, mientras no haya una interrupción material del flujo energético, el foco seguirá desplazándose hacia la oferta, las cuotas de la OPEP y la evolución de la demanda global.

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