La tecnología entra en modo pánico: Corea se desploma y Europa apunta a caídas
Renta 4 Banco
- Las bolsas europeas apuntan a una apertura a la baja, con presión en tecnología y elevada volatilidad en los futuros de Wall Street.
- El Kospi surcoreano vuelve a sufrir una caída extrema, arrastrado por Samsung y SK Hynix, en pleno temor por los costes asociados a la IA.
- El crudo también mantiene una fuerte volatilidad tras el ataque a un buque en Ormuz y las dudas sobre la reapertura completa del estrecho.
Las bolsas europeas apuntan a una apertura a la baja, con los futuros del Eurostoxx 50 cediendo alrededor del 0,8%, los del S&P 500 cerca del 0,7% y los del Nasdaq 100 en torno al 1,4%. El contexto sigue marcado por una volatilidad creciente, tanto en tecnología como en el mercado del crudo.
El principal foco de tensión vuelve a estar en los valores vinculados a inteligencia artificial, semiconductores, memoria y almacenamiento. La fuerte rotación de los últimos días confirma que el mercado está empezando a valorar no solo los beneficios del ciclo de inversión en IA, sino también sus costes y efectos secundarios sobre márgenes, precios y demanda final.
El Kospi vuelve a sufrir una caída extrema
La volatilidad que ayer se observó en el Nasdaq, con un rango intradiario cercano al 3%, se ha trasladado esta madrugada con mayor intensidad a Corea del Sur. El Kospi ha llegado a caer hasta un 9%, lo que ha obligado a suspender de nuevo la negociación por caída máxima, por segunda vez esta semana.
El movimiento ha sido especialmente relevante por el peso de Samsung y SK Hynix dentro del índice. Ambas compañías, que representan conjuntamente casi el 60% del Kospi, han llegado a registrar caídas superiores al 10%. Posteriormente, el índice ha recuperado parcialmente posiciones, aunque seguía con descensos cercanos al 7%.
OpenAI podría retrasar su salida a bolsa
En este entorno de mayor inestabilidad, OpenAI se estaría planteando retrasar su salida a bolsa hasta 2027. La noticia ha sido mal recibida por el mercado, especialmente en SoftBank, que ha llegado a caer un 14% en Tokio.
El posible retraso de OpenAI llega en un momento especialmente sensible para el sector, ya que Anthropic también tiene previsto salir a bolsa en otoño. La ventana de mercado para las grandes operaciones vinculadas a IA empieza a depender de forma creciente de la estabilidad de las valoraciones tecnológicas.
La lectura es clara: mientras la narrativa de crecimiento de la IA sigue siendo poderosa, el mercado comienza a exigir mayor visibilidad sobre rentabilidad, costes de infraestructura y capacidad real de monetización.
La IA muestra su cara inflacionista a corto plazo
Otro foco relevante en torno a la inteligencia artificial es la traslación al consumidor de la escasez de chips de memoria y almacenamiento. La expansión masiva de centros de datos está provocando un fuerte aumento de la demanda de estos componentes, lo que confirma que la IA puede ser inflacionista a corto plazo, aunque mantenga un potencial deflacionista a largo plazo.
Apple ha anunciado que subirá los precios de todos sus productos, incluyendo Mac, iPad, dispositivos del hogar y Vision Pro. Las subidas se situarán en torno al 20%, con advertencias de que podrían producirse nuevos incrementos en el iPhone a partir de septiembre.
La reacción del mercado fue severa: Apple cayó un 6%, su mayor descenso desde abril de 2025. El movimiento refleja el temor a que el encarecimiento de los componentes termine erosionando márgenes o afectando a la demanda final de productos tecnológicos.
El crudo vuelve a moverse al ritmo de Ormuz
La volatilidad también se mantiene en el mercado del petróleo. Ayer, el Brent tocó mínimos en la zona de 72 dólares por barril, antes de rebotar cerca de un 5% hasta los 76 dólares tras el ataque iraní a un buque mercante taiwanés en el Estrecho de Ormuz, frente a la costa de Omán.
El incidente ha recordado que siguen existiendo riesgos importantes para la seguridad marítima y que una reapertura completa del estrecho puede ser más compleja de lo que inicialmente había descontado el mercado.
La Organización Marítima Internacional ha decidido pausar las operaciones de evacuación del Golfo Pérsico hasta obtener mayor claridad. Además, la autoridad iraní del Estrecho de Ormuz ha advertido de que los tránsitos fuera de su marco no estarán cubiertos por seguros ni recibirán garantías de paso seguro.
El Brent cotiza ahora en torno a los 74 dólares por barril, reflejando una elevada sensibilidad a cualquier titular procedente de la zona.
Persisten las contradicciones entre EE.UU. e Irán
Las tensiones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán también continúan. El portavoz del Parlamento iraní ha desmentido las afirmaciones de Donald Trump de que los fondos iraníes descongelados se utilizarán para comprar productos agrícolas estadounidenses.
Estas contradicciones mantienen la incertidumbre sobre el alcance real del acuerdo entre ambas partes y sobre la capacidad de estabilizar de forma duradera el tráfico energético en una de las zonas más sensibles del mundo para el suministro global de crudo y gas.
Los datos estadounidenses siguen mostrando resistencia
En el plano macro, los últimos datos publicados en Estados Unidos mantienen un tono positivo. El consumo privado se aceleró en mayo, con unos gastos personales mejores de lo esperado, mientras que el PIB del primer trimestre fue revisado al alza en su lectura final hasta el 2,1% intertrimestral anualizado, frente al 1,6% de la primera revisión.
El mercado laboral también sigue ofreciendo señales de fortaleza, con unas peticiones semanales de desempleo mejores de lo previsto. Por el lado de los precios, el deflactor subyacente del consumo privado, la medida de inflación preferida por la Reserva Federal, se mantuvo en el 3,4% en mayo, máximos desde octubre de 2023 y por encima de la ligera moderación esperada.
No obstante, la reciente caída del precio del crudo debería permitir una mejora significativa del dato de junio. En este contexto, el mercado sigue descontando entre una y dos subidas de tipos por parte de la Fed hasta el primer trimestre de 2027.
Japón confirma más presión inflacionista
En Japón, los datos de precios de junio han confirmado la aceleración prevista. El IPC general repuntó hasta el 1,7% interanual, frente al 1,4% anterior, mientras que la inflación subyacente avanzó hasta el 1,9%, también por encima del dato previo.
El mercado sigue descontando una subida adicional de 25 puntos básicos por parte del Banco de Japón antes de final de año. En la Eurozona, la atención estará puesta en las expectativas de precios del BCE, donde se espera una ligera moderación tanto a un año como a tres años.
Lectura para el inversor
La sesión arranca con dos focos claros de riesgo: tecnología e Irán. En el primer caso, el mercado está pasando de celebrar la demanda estructural de IA a cuestionar sus costes, su impacto en márgenes y la posibilidad de que algunas grandes tecnológicas moderen el ritmo de inversión. En el segundo, Ormuz vuelve a recordar que la prima geopolítica del crudo puede reaparecer con rapidez.
El escenario no invalida la tesis estructural de la inteligencia artificial ni implica necesariamente una ruptura del ciclo alcista, pero sí confirma que el mercado entra en una fase más exigente. Las valoraciones elevadas, los costes crecientes y la incertidumbre sobre tipos hacen probable que la volatilidad continúe. En este contexto, conviene mantener una exposición selectiva, evitar perseguir movimientos extremos y vigilar especialmente la respuesta de semiconductores, grandes tecnológicas y petróleo durante las próximas sesiones.