La caída global de las acciones tecnológicas se agudiza: el índice Kospi de Corea del Sur se desploma un 8%
Puntos clave
- La presión vendedora sobre la tecnología se intensifica a nivel global, con fuertes caídas en Asia y retrocesos en los futuros estadounidenses.
- El Kospi surcoreano se desploma más de un 8%, mientras el Nasdaq 100 cede cerca del 1,6% en futuros.
- El mercado empieza a cuestionar el coste creciente de la infraestructura necesaria para sostener el ciclo de inversión en inteligencia artificial.
La corrección global en el sector tecnológico se intensifica este viernes, con fuertes caídas en Asia-Pacífico y retrocesos en los futuros de Wall Street, en un contexto de creciente preocupación por el aumento de los costes asociados a la infraestructura de inteligencia artificial.
Los futuros del S&P 500 caen alrededor del 0,8%, mientras que los del Nasdaq 100 pierden cerca del 1,6%. Los futuros del Dow Jones también retroceden, aunque de forma más moderada, con una caída cercana a los 100 puntos.
Fuertes caídas en Asia
El ajuste ha sido especialmente intenso en Asia. El Kospi surcoreano se desploma más de un 8%, mientras que el Kosdaq, de compañías de menor capitalización, cae más de un 5%. La magnitud del movimiento obligó a la bolsa surcoreana a detener temporalmente la negociación del índice principal durante unos 20 minutos.
En Japón, el Nikkei 225 retrocede alrededor de un 5% y pierde el nivel de los 69.000 puntos. En Hong Kong, el Hang Seng cae cerca de un 2%, mientras que el CSI 300 chino cede en torno al 2,8%.
Idea clave: la corrección ya no se limita a algunos grandes valores tecnológicos estadounidenses, sino que se extiende a los mercados asiáticos más expuestos a semiconductores, memoria y hardware.
El coste de la IA empieza a pesar en las valoraciones
El detonante de fondo es la preocupación por el encarecimiento de los componentes necesarios para sostener el despliegue de infraestructura de inteligencia artificial. La subida de los costes de memoria, almacenamiento y componentes electrónicos empieza a trasladarse a los precios finales de algunos productos tecnológicos.
Apple cayó un 6% en la sesión del jueves tras anunciar subidas de precios en iPads y MacBooks, apuntando a la mayor demanda de memoria y almacenamiento. Microsoft perdió más de un 3% después de elevar los precios de sus consolas Xbox por el incremento de los costes de componentes.
Otros grandes valores tecnológicos, como Alphabet y Meta Platforms, también cerraron con descensos, en una sesión en la que los inversores siguieron reduciendo exposición al sector.
Rotación sectorial fuera de tecnología
La presión sobre la tecnología contrasta con el mejor comportamiento de sectores más defensivos o ligados al ciclo tradicional. En la sesión del jueves, el Nasdaq Composite cayó un 0,46% y encadenó su primera racha de cuatro sesiones consecutivas a la baja desde febrero, mientras que el S&P 500 terminó prácticamente plano.
El Dow Jones, en cambio, logró cerrar al alza gracias a la rotación hacia salud, financieras e industriales. Esta divergencia refleja un mercado que no está necesariamente reduciendo riesgo de forma indiscriminada, sino reasignando exposición desde las áreas más caras y más vinculadas al ciclo de inteligencia artificial hacia sectores con valoraciones más contenidas.
El Nasdaq acumula una caída semanal cercana al 4,4%, frente al retroceso del 1,9% del S&P 500. El Dow Jones, por su parte, mantiene una subida semanal de alrededor del 0,7%.
La Fed añade otro factor de volatilidad
A la presión sobre las valoraciones tecnológicas se suma el fuerte reajuste de las expectativas sobre la Reserva Federal. El mercado no solo está reevaluando si la Fed podría volver a subir tipos, sino también las razones que justificarían ese movimiento.
Ese cambio de percepción complica el escenario para los activos de crecimiento. Las compañías tecnológicas, especialmente las vinculadas a semiconductores, memoria e infraestructura de IA, son más sensibles a un entorno de tipos elevados y a cualquier revisión de las expectativas de beneficios futuros.
Lectura de mercado: el liderazgo tecnológico se está volviendo más volátil. La narrativa de crecimiento estructural por IA sigue vigente, pero el mercado empieza a exigir más disciplina en costes, márgenes y retorno sobre la inversión.
Referencias de la sesión
Durante la jornada, los inversores estarán atentos a los inventarios mayoristas preliminares de mayo en Estados Unidos y a la lectura final de junio de la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan.
Aun así, salvo sorpresa relevante en los datos, el foco principal seguirá estando en la evolución de los valores tecnológicos, los futuros del Nasdaq, el comportamiento de los semiconductores asiáticos y la respuesta del mercado de bonos al nuevo escenario de expectativas sobre tipos.
Valoración
La corrección tecnológica adquiere un carácter más amplio y empieza a poner a prueba la convicción de los inversores en el ciclo de inteligencia artificial. El problema no es que la tesis de IA haya desaparecido, sino que el mercado comienza a valorar con más cuidado el coste real de construir esa infraestructura y el impacto que puede tener sobre márgenes, precios y demanda final.
Mientras la rotación hacia salud, financieras e industriales se mantenga ordenada, el ajuste puede interpretarse como una corrección sectorial y no necesariamente como una señal de deterioro general del mercado. Sin embargo, si las caídas en semiconductores, memoria y grandes tecnológicas se aceleran, el riesgo de contagio al conjunto de los índices aumentará de forma significativa.