Julius Baer: las nuevas hostilidades en Oriente Medio no logran tensionar de forma sostenida al petróleo
- Las nuevas hostilidades entre Irán y Estados Unidos no han provocado una reacción sostenida en el mercado del petróleo.
- Julius Baer interpreta los últimos episodios como una dinámica de represalias limitadas y negociación en torno al control del estrecho de Hormuz.
- El crudo ha repuntado solo de forma temporal y se mantiene cerca de los 70 dólares por barril.
- La entidad mantiene una visión cauta y espera más presión bajista a largo plazo por un mercado con oferta abundante.
Las renovadas hostilidades registradas durante el fin de semana en Oriente Medio no han logrado alterar de forma significativa el comportamiento del mercado del petróleo. Los precios subieron solo de manera temporal, en una reacción contenida que refleja que los inversores no están descontando, por ahora, una escalada relevante del conflicto.
Según Julius Baer, los últimos enfrentamientos entre Irán y Estados Unidos parecen encajar dentro de una dinámica de represalias limitadas, o tit-for-tat, más que en una reactivación plena de las tensiones militares. Para la entidad, estos movimientos forman parte tanto de las tácticas de negociación como de la disputa por el control del tráfico marítimo a través del estrecho de Hormuz.
El riesgo de reescalada sigue presente en segundo plano, pero la reacción del petróleo ha sido moderada. El crudo ha repuntado puntualmente, aunque continúa cerca de los 70 dólares por barril. Julius Baer considera que existen varios factores que ayudan a explicar esta contención.
En primer lugar, las rutas alternativas de exportación siguen operativas, lo que reduce la necesidad de que el tránsito por Hormuz vuelva plenamente a los niveles previos al conflicto para que el comercio energético se normalice. Además, el aumento reciente del tráfico por el estrecho parece haber estado impulsado en mayor medida por buques de propiedad gubernamental que por navieras privadas, posiblemente por una mayor tolerancia al riesgo y por un enfoque más pragmático para restaurar los flujos comerciales.
En segundo lugar, los ataques y daños reportados hasta ahora parecen limitados. Aun así, Julius Baer subraya que el conflicto gira en buena medida en torno al control del estrecho. Mientras Irán mantiene influencia sobre la ruta norte, la ruta sur, próxima a la costa de Omán, ha ganado importancia en las últimas semanas gracias al respaldo de Estados Unidos y al aumento del tráfico bidireccional.
La entidad destaca también que existe un amplio interés común en la normalización. Estados Unidos tiene incentivos para evitar nuevas presiones inflacionistas; Irán afronta una situación económica complicada; y los compradores asiáticos de petróleo y otros bienes procedentes del Golfo necesitan restablecer cadenas de suministro estables.
Este conjunto de intereses debería limitar el riesgo de una reescalada significativa. Para Julius Baer, esta dinámica explica por qué los episodios geopolíticos suelen provocar shocks breves en los precios del petróleo, pero no necesariamente tendencias sostenidas si no se produce una interrupción prolongada y material del suministro.
El banco reconoce que probablemente habrá nuevos episodios de tensión y más movimientos de represalia en las próximas semanas, y que el conflicto puede tardar en alcanzar una resolución duradera. Sin embargo, incluso en ese escenario, espera que el comercio y los mercados continúen estabilizándose gradualmente.
Julius Baer mantiene por tanto su visión cauta sobre el petróleo. Aunque el brusco cambio reciente en el sentimiento del mercado ha llevado los precios cerca de sus previsiones de corto plazo, la entidad sigue viendo mayor presión bajista a largo plazo, a medida que se consolide un entorno de oferta abundante y empiecen a materializarse excedentes en el mercado.