JPMorgan se vuelve bajista: la guerra con Irán amenaza con nuevas caídas en bolsa
- La mesa de trading de JPMorgan adopta una postura tácticamente bajista ante la guerra entre EE. UU. e Irán.
- El petróleo ha superado los 110 dólares mientras crece la incertidumbre sobre la duración del conflicto.
- El banco ve oportunidades en defensa, refinadoras y energía, mientras otros estrategas creen que la corrección bursátil podría estar cerca de su final.
La mesa de trading de JPMorgan ha adoptado una postura claramente más negativa sobre los mercados financieros en medio de la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Según los analistas del banco, la ausencia de una vía clara de salida al enfrentamiento militar está aumentando los riesgos para la renta variable a corto plazo.
En una nota enviada a clientes, los traders del banco explican que han pasado a una posición “tácticamente bajista” sobre el mercado. El argumento principal es que, pese a la volatilidad reciente, todavía no se ha producido un desapalancamiento extremo en las posiciones de los inversores, lo que deja margen para nuevas correcciones si la situación geopolítica se deteriora.
El petróleo dispara la tensión en los mercados
El cambio de tono se produce en un momento especialmente delicado para los mercados. Los futuros bursátiles han caído con fuerza mientras el precio del petróleo se dispara, impulsado por restricciones de producción y problemas logísticos en varios países productores.
El crudo estadounidense West Texas Intermediate llegó a superar brevemente los 110 dólares por barril, niveles que no se veían desde la invasión rusa de Ucrania en 2022. Este repunte energético está alimentando el temor a un nuevo shock inflacionista global justo cuando muchas economías estaban intentando estabilizar los precios.
Sectores defensivos y energía, los favoritos
Ante este escenario, los traders de JPMorgan están recomendando centrarse en sectores que históricamente han resistido mejor en entornos de tensión geopolítica y encarecimiento de la energía. Entre sus apuestas destacan las compañías de defensa, las refinadoras de petróleo y el sector de alimentación y supermercados.
Además, el banco mantiene posiciones largas en crudo, gas natural y productores energéticos, activos que suelen beneficiarse directamente de las disrupciones en el suministro mundial.
Los analistas recuerdan que la volatilidad podría seguir siendo elevada mientras no aparezca una señal clara de desescalada del conflicto. La falta de visibilidad sobre los objetivos estratégicos de Estados Unidos, la incertidumbre sobre el liderazgo iraní y la escalada progresiva de tensiones dificultan, por ahora, identificar una salida rápida a la crisis.
Una visión más optimista desde Morgan Stanley
No todos los estrategas de Wall Street comparten la misma visión. Desde Morgan Stanley, su estratega jefe para renta variable estadounidense, Mike Wilson, considera que el mercado podría estar más cerca del final de la actual corrección que de su comienzo.
En su opinión, la evolución futura de las bolsas dependerá principalmente del ritmo de subida del petróleo y del dólar. Si ambas variables se estabilizan, la volatilidad podría disminuir en los próximos meses.
Wilson añade que la renta variable estadounidense sigue mostrando una posición relativamente favorable frente a otros mercados internacionales, especialmente en un entorno de elevada incertidumbre global.