El oro, el refugio supremo en una era de desconfianza. Tres mineras con potencial destacado
Vivimos en un entorno social y financiero dominado por la desconfianza. Tal como señala Josh Brown, de Ritholtz Wealth Management, la polarización política, el ruido mediático y la fragmentación cultural han erosionado la fe colectiva en las instituciones, en los gobiernos e incluso en la información que consumimos. En ese contexto, el oro vuelve a consolidarse como el activo definitivo de las sociedades de baja confianza.
Brown recuerda que este papel no es nuevo. Desde los tiempos de la Ruta de la Seda, el oro funcionó como un lenguaje universal de intercambio, una moneda que no dependía de la fe en ningún emisor. Hoy, mientras las monedas fiduciarias pierden credibilidad y la inflación resiste a ceder, el metal precioso recupera esa función de refugio frente a la incertidumbre y el deterioro del valor del dinero.
A pesar de la reciente consolidación del mercado —los precios del oro han caído cerca de un 8% desde sus máximos históricos en torno a los 4.359 dólares por onza—, Sean Russo, también de Ritholtz, sostiene que los fundamentos siguen sólidos. En su análisis, subraya que la demanda de los bancos centrales continúa creciendo y que la debilidad del dólar refuerza el atractivo del metal.
Entre las compañías que podrían beneficiarse de este entorno, destacan tres mineras incluidas en su lista de “Best Stocks in the Market”: Southern Copper (SCCO), AngloGold Ashanti (AU) y Newmont (NEM). Russo señala que, aunque todas corrigieron tras el ajuste del oro —SCCO un 11%, AU un 13% y NEM hasta un 18%—, mantienen un posicionamiento favorable para 2026 gracias a sus sólidos balances y a la reducción de costes energéticos, un factor clave en la minería.
Los resultados más recientes apoyan esa tesis: SCCO superó previsiones con un crecimiento operativo del 9% interanual; AngloGold Ashanti anticipa un aumento del 157% en su beneficio por acción este año; y Newmont, el “blue chip” del sector, reportó un flujo de caja libre récord con un coste total de producción de 1.566 dólares por onza.
Brown apunta que Southern Copper podría encontrar soporte en la zona de los 125 dólares, mientras que AngloGold Ashanti muestra señales técnicas de recuperación tras tocar su media de 50 días. En cuanto a Newmont, que sigue acumulando más del 110% de revalorización en el año pese a su reciente corrección, el analista la considera una apuesta directa sobre la combinación de “beneficios crecientes y un mundo en el que la confianza sigue en declive”.