Bankinter advierte que el repunte del petróleo puede mantener la presión sobre bolsas y bonos
- Bankinter espera una sesión condicionada por la geoestrategia, la Cumbre de la OTAN y las actas de la Fed.
- El repunte del crudo vuelve a introducir presión sobre inflación, bonos y bolsas.
- La entidad mantiene que el próximo movimiento de la Fed será a la baja, aunque no antes de 2027.
La jornada vuelve a estar dominada por el frente geoestratégico, con Oriente Medio de nuevo en el centro de las preocupaciones del mercado y con el petróleo reaccionando al alza. Según señalan desde Bankinter, el crudo repunta cerca de un 3% esta mañana, hasta situarse en torno a los 76,5 dólares por barril, en un movimiento que refleja la reaparición de una prima de riesgo geopolítico.
La tensión entre Estados Unidos e Irán vuelve a condicionar el ánimo inversor, justo en una sesión en la que no habrá grandes referencias macroeconómicas hasta la publicación de las actas de la Reserva Federal, ya con los mercados europeos cerrados. Este vacío de datos relevantes durante la sesión puede dejar a las bolsas más expuestas a las noticias procedentes del plano geopolítico.
El petróleo vuelve a marcar el tono del mercado
El repunte del crudo es la primera consecuencia visible del aumento de las tensiones en Oriente Medio. Para Bankinter, este movimiento puede mantener vivo el tono de tomas de beneficios en los mercados, especialmente después de las recientes subidas acumuladas en varios índices y sectores.
Un crudo más caro complica el escenario de inflación, eleva la sensibilidad del mercado de bonos y reduce el margen de relajación para los bancos centrales. Aunque el Brent se mantiene lejos de los niveles superiores a 90 dólares vistos a comienzos de junio, el nuevo repunte recuerda que el equilibrio energético sigue siendo vulnerable.
La evolución del petróleo será, por tanto, uno de los factores clave de la sesión. Si las tensiones en Oriente Medio se estabilizan, el mercado podría limitar el impacto. Pero si el conflicto escala o amenaza rutas de suministro relevantes, el crudo podría seguir actuando como factor de presión para renta variable y deuda.
La Cumbre de la OTAN añade otro foco geoestratégico
Además de Oriente Medio, Bankinter destaca la Cumbre anual de la OTAN, que comenzó ayer en Ankara, Turquía. La cita gana relevancia por el regreso de las demandas de Donald Trump sobre Groenlandia y por el encuentro previsto hoy entre Trump y Zelenski.
La jornada central de la cumbre llega después de que se anunciaran compromisos de gasto en defensa por al menos 50.000 millones de dólares, incluyendo aeronaves, drones, sistemas de vigilancia aérea y otros equipamientos estratégicos. Este contexto refuerza la idea de que el gasto militar seguirá siendo una de las grandes líneas de inversión pública y privada en los próximos años.
Desde una lectura de mercado, este tipo de anuncios puede seguir favoreciendo a las compañías vinculadas a defensa, vigilancia, aeronáutica, drones y tecnología militar. La geoestrategia no solo introduce riesgo: también está redirigiendo flujos hacia sectores concretos.
En cualquier caso, el componente político de la cumbre añade incertidumbre. Las declaraciones sobre Ucrania, Groenlandia, gasto militar o compromisos de seguridad pueden tener impacto sobre divisas, energía, defensa y sentimiento general de mercado.
Las actas de la Fed, principal referencia macro
En el plano macroeconómico, la principal cita del día será la publicación de las actas de la reunión de la Reserva Federal celebrada el pasado 17 de junio. Bankinter recuerda que fue la primera reunión presidida por Kevin Warsh y que el banco central decidió mantener los tipos de interés en el rango del 3,50% / 3,75%.
El tono del mensaje fue más restrictivo, pero desde entonces el mercado ha moderado sus expectativas de nuevas subidas de tipos. La razón está en la combinación de menores tensiones inflacionistas tras el memorándum de entendimiento en Oriente Medio y unos datos de empleo estadounidense más débiles de lo esperado.
En concreto, la creación de empleo no agrícola de junio se situó en 57.000 puestos, por debajo de los 113.000 esperados y también lejos de los 129.000 anteriores. Para el mercado, esta desaceleración laboral reduce la presión sobre la Fed para endurecer más su política monetaria.
La visión de Bankinter es que el próximo movimiento de la Fed será a la baja, aunque no de forma inmediata. La entidad estima que habrá que esperar a 2027 para ver recortes, con dos bajadas de tipos por un total de 50 puntos básicos, hasta situar el rango en el 3,00% / 3,25%.
Esta previsión implica que, pese a la moderación reciente de algunas variables macro, la Fed mantendrá todavía una actitud prudente. El banco central necesita más evidencias de control inflacionista antes de iniciar una nueva fase de relajación monetaria.
Nueva Zelanda cambia el tono de su política monetaria
Bankinter también destaca la decisión del Banco Central de Nueva Zelanda, que esta madrugada subió los tipos hasta el 2,50%, en línea con lo esperado por el mercado. La decisión supone un cambio de signo en su política monetaria tras el ciclo de recortes iniciado en 2024.
La inflación se sitúa en el 3,1% interanual, ligeramente por encima del rango objetivo del 1% al 3%. Esto explica el giro del banco central, que vuelve a adoptar una postura más restrictiva para evitar que las presiones de precios se consoliden.
La lectura global es que los bancos centrales continúan operando en un entorno complejo. Aunque algunos datos empiezan a apuntar a una desaceleración, el petróleo, la geopolítica y la persistencia de la inflación siguen dificultando una relajación rápida de las condiciones monetarias.
Una sesión propicia para las tomas de beneficios
En conjunto, Bankinter espera una jornada en la que puede mantenerse el tono de tomas de beneficios. La combinación de renovadas tensiones geoestratégicas, petróleo al alza y ausencia de grandes referencias durante la sesión europea puede favorecer un comportamiento prudente de los inversores.
Las actas de la Fed serán la referencia clave del día, pero llegarán demasiado tarde para condicionar directamente el cierre europeo. Hasta entonces, el mercado se moverá principalmente al ritmo de las noticias sobre Oriente Medio, la Cumbre de la OTAN y la evolución del crudo.
El mensaje de fondo es claro: la geopolítica vuelve a ganar peso en la asignación de activos. En este contexto, los sectores vinculados a energía y defensa pueden seguir captando atención, mientras que los activos más sensibles a tipos y a valoraciones exigentes podrían permanecer bajo presión si las rentabilidades de los bonos vuelven a repuntar.