Una encuesta del Deutsche Bank revela qué preocupa más a los inversores en 2026 y qué no.
- La mayor inquietud para 2026 es la percepción de burbuja en IA/tecnología, muy por encima del resto.
- Sorprende lo poco que pesan riesgos “clásicos” recientes: pandemia, guerra comercial o un foco grave en Taiwán.
- La mayoría prefiere el resto del mercado de EE. UU. frente a las Magnificent 7 y el S&P 500 se “espera” más moderado en 2026.
Una encuesta global de Deutsche Bank pone negro sobre blanco qué quita el sueño a los inversores de cara a 2026… y, casi más llamativo, qué cosas apenas les preocupan. Como resume Jules Rimmer en el medio original, las respuestas de 440 gestores no solo dibujan un ranking de miedos: también revelan una cierta confianza (quizá excesiva) en que algunos sustos recientes no volverán a repetirse.
La burbuja de IA/tecnología eclipsa al resto
El mensaje central es contundente. Según recoge Jim Reid, director de economía global e investigación temática de Deutsche Bank, el riesgo de burbuja en IA/tecnología se sitúa como la preocupación número uno para 2026, muy por delante del resto de alternativas. De hecho, Reid llega a subrayar que rara vez se había visto un “líder” tan destacado en este tipo de encuestas.
Más de la mitad de los encuestados coloca la burbuja de IA/tecnología como el principal riesgo para la estabilidad del mercado en 2026. El resto de amenazas queda, literalmente, en un segundo escalón.
Detrás aparecen dos focos con apoyos similares: el temor a que un nuevo presidente de la Fed recorte tipos de forma agresiva y genere volatilidad, y la posibilidad de que se esté formando una crisis en el capital privado. También destacan, con porcentajes relevantes, los escenarios vinculados a inflación: que los rendimientos de los bonos suban más de lo previsto o que los bancos centrales tengan que endurecer de nuevo por una inflación más pegajosa.
Lo que casi nadie ve venir… aunque ya pasó
La parte más curiosa de la encuesta no está tanto en el “top” de riesgos como en los que reciben muy pocos votos. Según el sondeo, apenas se contempla como amenaza una pandemia global, una escalada peligrosa de tensión en Oriente Medio, una gran guerra comercial o que Taiwán se convierta en un punto crítico global. Incluso la idea de una crisis política o financiera importante en Francia aparece muy abajo en las preocupaciones.
Aquí nosotros vemos un patrón típico de mercado: el inversor tiende a sobreponderar el riesgo “de moda” (hoy, la tecnología/IA) y a infravalorar lo que no está ocupando titulares en ese momento, aunque el historial reciente haya demostrado que puede golpear fuerte.
Preferencia por “el resto del mercado” y una previsión más templada del S&P 500
Un corolario lógico de la preocupación por valoraciones tecnológicas es que el 71% de los encuestados dice preferir el resto del mercado de EE. UU. por encima de las Magnificent 7 en sus carteras de largo plazo. Aun así, el propio análisis recuerda que, desde mediados de 2024, las Mag7 han seguido batiendo al mercado, lo que mantiene viva la tensión entre “prudencia” y “rendimiento”.
La encuesta también ofrece una guía de expectativas: el rendimiento medio previsto para el S&P 500 en 2026 es de alrededor del 6,9%, sensiblemente por debajo del avance acumulado en 2025. Aun así, es la previsión más alta de los últimos cuatro años dentro de este sondeo.
Un dato que dice mucho: la adopción de la IA ya es masiva
Más allá del ruido sobre burbujas, hay un hecho estructural: la adopción de la IA en el trabajo se ha disparado. Según Reid, en el verano de 2024 solo la mitad de los encuestados había usado IA con fines laborales; ahora la cifra sube al 86%, con un salto especialmente fuerte en Europa. Es una pista importante: incluso si hubiera ajuste en valoraciones, la tecnología no desaparece; lo que cambia es el precio que el mercado está dispuesto a pagar por ella.
En mercados, a veces el peligro no es que una historia sea falsa, sino que esté demasiado descontada. Y la encuesta sugiere que en 2026 el debate seguirá siendo ese: IA sí, pero ¿a qué valoración?