Philippe Laffont, gestor de alto rendimiento, explica su mayor operación en el sector de la IA.
- Philippe Laffont prefiere jugar la IA a través de proveedores de semiconductores y equipos.
- Su tesis evita tener que acertar qué chip será el ganador: todos necesitarán capacidad de fabricación.
- Taiwan Semiconductor, Lam Research y Applied Materials figuran entre sus mayores apuestas.
Philippe Laffont, fundador de Coatue Management y uno de los gestores tecnológicos más seguidos de Wall Street, ha explicado una de sus principales formas de invertir en inteligencia artificial: no intentar adivinar qué chip ganará la carrera, sino comprar a quienes suministran las herramientas necesarias para fabricarlos.
Según explicó en CNBC, su enfoque se basa en una lógica sencilla. Nvidia, Amazon con Trainium, Google con sus TPU y otros nuevos competidores pueden disputar el liderazgo en procesadores de IA. Pero, al final, todos ellos necesitan acceder a la misma base industrial: fábricas avanzadas, equipos de litografía, deposición, grabado, control de procesos y empaquetado.
La estrategia de los “picos y palas”
Laffont resume su apuesta como una estrategia de “picos y palas” dentro del boom de la IA. En lugar de concentrar el riesgo en una sola compañía de chips, Coatue busca exposición a los beneficiarios estructurales de la inversión en capacidad de fabricación.
Por eso entre sus posiciones relevantes aparecen Taiwan Semiconductor Manufacturing, Lam Research y Applied Materials. TSMC es el gran fabricante externo de chips avanzados, mientras Lam Research y Applied Materials son proveedores clave de equipos para la industria de semiconductores.
La tesis es clara: si todos los competidores de IA necesitan más chips, quienes venden capacidad de fabricación y equipos pueden beneficiarse aunque cambie el ganador final del procesador.
No hace falta acertar con el ganador exacto
El argumento de Laffont es especialmente relevante en una fase en la que el mercado debate si Nvidia podrá mantener su dominio o si otros chips, como los de Amazon o Google, ganarán cuota. Para el gestor, ese debate puede evitarse parcialmente comprando compañías situadas antes en la cadena de valor.
Si una empresa suministra a las fábricas de semiconductores, no necesita saber con precisión si el chip vencedor será una GPU de Nvidia, un acelerador propietario de una gran tecnológica o una nueva arquitectura desarrollada por otro jugador. Lo importante es que la demanda de capacidad de fabricación siga creciendo.
Ese enfoque reduce el riesgo de selección individual dentro del ecosistema de IA, aunque no elimina el riesgo cíclico del sector de semiconductores. Las compañías de equipos también pueden sufrir si se enfría la inversión, si aparecen restricciones geopolíticas o si las valoraciones descuentan demasiada expansión futura.
Nvidia sigue siendo barata para Laffont
Laffont también reconoció que vendió Nvidia demasiado pronto y se perdió parte de su espectacular subida. Aun así, considera que la acción vuelve a resultar atractiva tras la reciente corrección desde máximos.
Su visión es que Nvidia no ha perdido su posición estratégica, pero el mercado ofrece otras maneras de capturar el crecimiento de la IA con menor dependencia de un único nombre. De ahí el interés por semicapital equipment, foundries y proveedores de infraestructura crítica.
Para el inversor, el mensaje es práctico: la IA no debe jugarse solo comprando al líder visible. La cadena de suministro ofrece oportunidades menos obvias, pero potencialmente más diversificadas.
Lectura de mercado
La tesis de Laffont encaja con la rotación que está viendo el mercado: parte del dinero sale de los grandes compradores de IA y busca empresas que se benefician del gasto de capital necesario para construir la infraestructura. Eso incluye fabricantes de chips, foundries, memoria, equipos de fabricación, centros de datos, energía y refrigeración.
En resumen, Coatue no está apostando únicamente por una compañía concreta, sino por una necesidad industrial: fabricar más capacidad de cálculo. Mientras la IA siga exigiendo más chips y centros de datos, los proveedores de la cadena de semiconductores seguirán ocupando una posición privilegiada dentro del ciclo.