Jim Paulsen: Los cíclicos están listos para volver al centro de la fiesta.
El veterano estratega de Wall Street Jim Paulsen considera que ha llegado el momento de mirar hacia los valores cíclicos. En su última publicación en Paulsen Perspectives, el analista sostiene que el repunte reciente en los anuncios de despidos —según el índice Challenger Job Cuts— aumenta la probabilidad de que la Reserva Federal acelere los recortes de tipos en los próximos meses.
Según Paulsen, ese giro en la política monetaria sería “el nuevo cóctel para las compañías cíclicas”, un entorno en el que sectores tradicionalmente rezagados como industriales, materiales, energía o consumo discrecional podrían comenzar a superar a las grandes tecnológicas.
La rotación que podría cambiar el liderazgo del mercado
Paulsen recuerda que los títulos cíclicos han quedado muy atrás este año frente al dominio de las denominadas Magnificent 7 (Apple, Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta, Nvidia y Tesla). Sin embargo, advierte que “si los despidos continúan aumentando y la Fed responde con más estímulos monetarios, incluso las gigantes tecnológicas podrían tener dificultades para mantener el ritmo frente a los sectores tradicionales”.
Históricamente, los recortes de tipos suelen actuar como catalizador para los sectores sensibles al ciclo económico, impulsando la inversión, el crédito y el gasto en bienes duraderos. El estratega ve en ese escenario una oportunidad para posicionarse antes de que el mercado anticipe la recuperación.
La tesis de fondo: tipos más bajos, rotación más amplia
Para Paulsen, la clave está en el comportamiento del empleo: un mercado laboral que comienza a enfriarse suele ser el detonante que lleva a la Reserva Federal a flexibilizar su política, generando un entorno más favorable para la economía real.
En sus palabras, “los cíclicos están listos para volver al centro de la fiesta; la Fed está a punto de volver a llenar la copa”.
Desde la óptica de Capital Bolsa, la tesis encaja con una posible rotación sectorial de 2026, donde las valoraciones ajustadas, la mejora de márgenes y el descenso de los costes de financiación podrían devolver el protagonismo a las compañías más ligadas al ciclo económico.