Ha sido un desastre de software. He aquí por qué podría volverse aún más aterrador, según Citi.
- El ETF de software IGV cae un -31% desde máximos; Citi ve posible rebote táctico a corto plazo.
- El riesgo estructural no es de beneficios actuales, sino de contracción del valor terminal por la disrupción de la IA.
- El mercado ya descuenta ~-10% en valor terminal; un ajuste mayor podría implicar más presión.
El sector del software vive una de sus peores rachas recientes. El ETF iShares Expanded Tech-Software (IGV) acumula una caída cercana al 31% desde su máximo de septiembre, con gran parte del daño concentrado en las últimas semanas. El detonante: el miedo a que la inteligencia artificial erosione los modelos de negocio del software como servicio.
Citi: suelo táctico, pero no solución estructural
Según Scott Chronert, estratega jefe de renta variable estadounidense en Citigroup, el volumen reciente en ETFs sugiere un “crescendo de ventas”, lo que suele preceder a un rebote a corto plazo. En su opinión, es probable que el grupo haya tocado suelo táctico tras la oleada de ventas.
Sin embargo, el mensaje de fondo es más inquietante: el problema no está en los resultados actuales. De hecho, en la temporada del 4T muchas compañías cumplieron o mejoraron previsiones. El ajuste viene por otro lado: el mercado está revisando a la baja el valor terminal de estas empresas —la parte del DCF que asume crecimiento estable a largo plazo— ante el riesgo de que la IA cambie estructuralmente el sector.
¿Cuánto se ha ajustado ya?
Citi estima que el mercado ya ha descontado al menos un -10% en los valores terminales del sector. No obstante, una contracción del -20% aún no estaría plenamente reflejada en precios. En un escenario más extremo (ajuste del -30%), el sector volvería a niveles de valoración vistos en 2023.
Además, los múltiplos clásicos —como EV/Ventas o PER— ya muestran una compresión significativa, dejando al software en su valoración relativa más baja frente al mercado en varios años.
Más volatilidad y selección quirúrgica
Chronert anticipa un mercado mucho más idiosincrásico, donde la selección de valores será clave. El inversor tendrá que distinguir entre:
- Empresas cuyo modelo pueda verse claramente erosionado por la IA.
- Compañías capaces de integrar la IA y mantener o ampliar su ventaja competitiva.
En síntesis, Citi ve margen para un rebote técnico tras la venta masiva reciente, pero advierte que el debate estructural sobre el valor terminal del software no ha terminado. 2026 podría combinar volatilidad con un mercado estadounidense aún constructivo en términos generales, pero con mayor exigencia en la selección de acciones dentro del sector tecnológico.