Cramer dice que el mercado petrolero está indicando que la guerra con Irán no se descontrolará

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Capitalbolsa | 05 mar, 2026 11:30 - Actualizado: 09:54
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Puntos clave
  • Jim Cramer interpreta que el mercado del petróleo está sugiriendo que la guerra con Irán no será una disrupción prolongada.
  • El hecho de que Exxon, Conoco y Halliburton cayesen mientras el crudo se estabilizaba refuerza la idea de un Ormuz reabriéndose.
  • Si el petróleo no se dispara, baja el riesgo de inflación y el mercado puede mantener el rebote, con tecnológicas y software recuperando tono.

Jim Cramer, presentador de Mad Money en CNBC, sostiene que el comportamiento del mercado del petróleo podría estar enviando un mensaje claro: la guerra con Irán no se convertiría en una interrupción prolongada del suministro mundial de crudo. En su lectura, este “voto” del petróleo sería una señal positiva para la renta variable, porque reduce el riesgo de un shock de inflación ligado a la energía.

“El mercado del petróleo siempre parece saberlo todo”, vino a resumir Cramer. La idea: si el crudo no entra en pánico, probablemente el escenario base es menos grave de lo que teme parte del mercado.

Energéticas a la baja y crudo calmado: el indicador que mira Cramer


Cramer se apoyó en una observación concreta: en una jornada en la que los futuros del crudo tuvieron su sesión más tranquila de la semana, varias grandes energéticas cerraron con caídas.

  • Exxon Mobil terminó con descenso en torno al 1,3%.
  • ConocoPhillips cayó aproximadamente un 2,4%.
  • Halliburton retrocedió cerca de un 2%.

En paralelo, el Brent cerró prácticamente plano tras fuertes subidas en las sesiones anteriores, y el WTI apenas avanzó tras repuntes también muy relevantes al inicio de semana. Para Cramer, si el mercado estuviera descontando que el Estrecho de Ormuz permanecerá cerrado durante un periodo largo, sería difícil justificar caídas simultáneas en grandes petroleras y en servicios petroleros.

Comparación con 1991: “Tormenta del Desierto”


Cramer planteó un paralelismo con el inicio de la operación Desert Storm en 1991. En aquel momento también había miedo a un conflicto largo y a un petróleo más alto, pero el crudo terminó cediendo cuando el mercado percibió que la operación militar podía resolverse con mayor rapidez.

Trasladado a hoy, su tesis es que un petróleo sin escalada sostenida reduce de forma notable el riesgo de que se active una inflación impulsada por energía que complique la economía y presione a los mercados.

Efecto en bolsa: más margen para tecnológicas y “quality”


En esa línea, Cramer destacó que los índices estadounidenses subieron al asentarse esa percepción: avances en el Dow, el S&P 500 y el Nasdaq. También subrayó el mejor tono de algunas tecnológicas grandes y de valores más especulativos, interpretándolo como señales de que el mercado empieza a operar con la idea de que el conflicto podría terminar antes de lo temido.

Además, mencionó que el rebote de algunas compañías de software —con CrowdStrike como ejemplo— podría estar indicando que parte del mercado está reevaluando los escenarios más extremos sobre la disrupción de la IA en el software tradicional, al ver que ciertas compañías siguen entregando resultados sólidos.


Reflexión Capital Bolsa

El argumento de Cramer tiene lógica como lectura de señal de mercado: si el petróleo no confirma un escenario de disrupción prolongada, el “peor caso” pierde probabilidad y la bolsa respira. Pero cuidado: el petróleo puede estar tranquilo hoy y estresarse mañana si cambia el flujo de noticias sobre Ormuz. Yo lo usaría como termómetro, no como certeza. Mientras el crudo no rompa al alza de forma sostenida, tiene sentido mirar calidad y tecnología; si el crudo vuelve a tensarse, el mercado puede girarse rápido.

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