Comentario Apertura: Europa intenta rebotar tras el castigo a la tecnología y la IA
Link Securities
- Las bolsas europeas sufrieron ayer una clara toma de beneficios, especialmente en tecnología, semiconductores e inteligencia artificial.
- El repunte del petróleo y de las rentabilidades de los bonos volvió a presionar al mercado.
- Hoy la atención estará en el PIB de la Eurozona, el IPP de EE.UU., los resultados empresariales y la visita de Trump a China.
Los principales índices bursátiles europeos cerraron ayer con fuertes descensos, arrastrados por la caída de los valores tecnológicos y de las compañías más vinculadas al desarrollo de la inteligencia artificial. Tras meses de subidas muy intensas, los inversores encontraron una excusa para realizar beneficios y reducir exposición a uno de los segmentos más calientes del mercado.
Según explica Juan J. Fdez-Figares, director de Gestión de IICs, el movimiento comenzó ya durante la madrugada en Asia, donde los valores de semiconductores se giraron a la baja después de unas declaraciones de un alto funcionario surcoreano sobre la posibilidad de aplicar un impuesto específico a compañías relacionadas con la IA para repartir un dividendo a los ciudadanos. Aunque posteriormente matizó que se trataba de una opinión personal y no de una propuesta oficial del Gobierno, el daño ya estaba hecho.
La IA sirve de excusa para recoger beneficios
La reacción de los inversores fue rápida. Las compañías de semiconductores, equipos para IA y memorias habían subido con fuerza durante los últimos meses, impulsadas por la elevada demanda de infraestructuras tecnológicas y por la escasez de determinados componentes. En este contexto, cualquier noticia negativa podía actuar como detonante para una toma de beneficios.
La presión se extendió después a las bolsas europeas y, posteriormente, a Wall Street. En Estados Unidos, la sesión también fue negativa, aunque los principales índices lograron cerrar lejos de los mínimos del día. El Dow Jones fue la excepción y terminó ligeramente al alza.
La corrección no implica necesariamente un cambio de tendencia, pero sí confirma que las valoraciones más exigentes del mercado son muy sensibles a cualquier señal de presión regulatoria, fiscal o geopolítica.
Petróleo y bonos añaden presión al mercado
La incertidumbre en Oriente Medio siguió siendo otro foco de preocupación. Aunque ayer no se produjeron grandes titulares, el estrecho de Ormuz continúa prácticamente cerrado al tráfico, sin señales claras de reapertura a corto plazo. Esta situación mantuvo al precio del petróleo al alza, lo que volvió a actuar como lastre para las bolsas y los mercados de bonos.
La renta fija europea también se vio afectada por el mal comportamiento de los bonos británicos. Las rentabilidades de la deuda del Reino Unido alcanzaron niveles no vistos desde hace décadas, en un contexto de creciente inestabilidad política. El bono británico a 10 años llegó a su nivel más alto desde 2008, mientras que el de 30 años tocó máximos no vistos desde 1998.
Este repunte se trasladó por simpatía al resto de bonos europeos, elevando las rentabilidades y reduciendo el atractivo relativo de la renta variable.
Wall Street resiste mejor, pero los bonos vuelven a sufrir
En Wall Street, la presión también se concentró en los valores tecnológicos, especialmente en semiconductores, equipos para inteligencia artificial y fabricantes de memorias. Frente a ellos, los sectores más defensivos, como sanidad y consumo básico, ofrecieron un mejor comportamiento.
Un dato interesante es que, pese al tono negativo de los índices, más valores del S&P 500 cerraron en positivo que en negativo. Esto sugiere que la caída estuvo muy concentrada en un grupo concreto de compañías que habían liderado las subidas anteriores.
El gran perdedor volvió a ser el mercado de bonos. La rentabilidad del Treasury estadounidense a 10 años se acercó al 4,5%, mientras que el bono a 30 años cerró por encima del 5%. El detonante fue el dato de IPC de abril en Estados Unidos, que repuntó tanto en su lectura general como en la subyacente y superó las previsiones de los analistas.
El repunte de la inflación complica el escenario para la Reserva Federal y reduce el margen para bajar tipos con rapidez, especialmente si las alzas del petróleo empiezan a filtrarse al resto de precios.
La sesión de hoy: PIB europeo, IPP de EE.UU. y resultados
La jornada de hoy llega con referencias relevantes tanto en el plano macroeconómico como empresarial. En la Eurozona se publicará la segunda lectura del PIB del primer trimestre de 2026, mientras que en Estados Unidos se conocerá el índice de precios de producción de abril.
Este último dato será especialmente importante porque permitirá comprobar hasta qué punto el encarecimiento de la energía se está trasladando ya a los precios de fábrica. Tras el repunte del IPC, una lectura elevada del IPP podría reforzar las dudas sobre la evolución futura de la inflación.
Para empezar la sesión, se espera que las bolsas europeas abran en positivo, intentando recuperar parte de las caídas recientes y siguiendo la mejora vista en Asia, donde la mayoría de mercados han cerrado al alza, con Corea del Sur liderando las ganancias.
Trump, China y una tregua comercial tácita
Los inversores también estarán pendientes de la visita de dos días de Donald Trump a China, donde está previsto que se reúna con las principales autoridades del país, incluido el presidente Xi Jinping. Aunque no se esperan grandes anuncios, el mercado sí valoraría positivamente cualquier señal de continuidad en la tregua comercial tácita entre ambas potencias.
En el resto de mercados, el dólar se mantiene estable frente a las principales divisas, el petróleo cede ligeramente tras las últimas subidas, el oro y la plata retroceden, y las principales criptomonedas avanzan con claridad.
La clave de corto plazo está en si la toma de beneficios en tecnología queda como una corrección puntual o si se extiende a otros sectores. Mientras el petróleo y los bonos sigan tensionados, el mercado tendrá difícil recuperar una tendencia alcista limpia y generalizada.