Los mercados vuelven a mirar a los beneficios y dejan la guerra en segundo plano

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Capitalbolsa | 21 abr, 2026 09:45
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Puntos clave
  • Según Axel Botte, los mercados han relegado la guerra y vuelven a centrarse en los fundamentales empresariales.
  • La renta variable prioriza de nuevo la microeconomía, apoyada por unos resultados que siguen cumpliendo expectativas exigentes.
  • El crédito, los tipos largos y el dólar reflejan una menor percepción de riesgo en el mercado.

Los mercados financieros están lanzando un mensaje bastante claro: la guerra ha dejado de ser, al menos de momento, el factor dominante. Según explica Axel Botte, responsable de Estrategia de Mercados en Ostrum AM, los inversores han vuelto a poner el foco en lo que realmente sostiene las cotizaciones cuando el miedo se enfría: los beneficios empresariales, los diferenciales de crédito y las condiciones financieras.

La micro vuelve a mandar en bolsa

En renta variable, la lectura de Botte es directa: la microeconomía vuelve a imponerse al ruido geopolítico y al contexto macro general. Eso significa que el mercado está premiando de nuevo la capacidad de las compañías para generar resultados, proteger márgenes y responder a unas expectativas que ya eran elevadas.

No es un matiz menor. Cuando la bolsa deja de mirar cada titular bélico y regresa a los fundamentales empresariales, lo que está diciendo en el fondo es que no ve, por ahora, una amenaza suficiente como para alterar el ciclo de beneficios.

El mercado no está negando el riesgo geopolítico; simplemente está actuando como si ese riesgo no fuera, de momento, capaz de romper el soporte principal de las cotizaciones: los resultados.

Crédito y tipos: menos tensión de la que cabría esperar

Otro elemento que refuerza esa visión es el comportamiento del mercado de crédito. Botte destaca que los diferenciales ya han regresado a niveles previos al conflicto con Irán, una señal clara de que los inversores no están exigiendo una prima adicional relevante por asumir riesgo corporativo.

A ello se suma la compresión de las primas a plazo en los tipos largos, lo que sugiere una relajación de la tensión financiera en los tramos más sensibles de la curva. Dicho de otro modo: si los bonos y el crédito no están reflejando estrés serio, la narrativa de mercado pasa inevitablemente de la guerra a los fundamentales.

El dólar también lo está diciendo

En este entorno, Botte subraya además la caída del dólar, que interpreta más como un barómetro de aversión al riesgo que como un refugio puro. Es una observación importante, porque si el dólar cede mientras la renta variable aguanta y el crédito se estabiliza, el mensaje conjunto del mercado es que el miedo está retrocediendo.

En conjunto, la fotografía es bastante nítida: los mercados han decidido mirar otra vez a los resultados, al crédito y a la estabilidad financiera. Y eso, ahora mismo, equivale a decir que la guerra ha pasado a un segundo plano en la fijación de precios.

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