Natixis IM espera que el BCE mantenga los tipos, pero advierte sobre el tono de Lagarde

CapitalBolsa
Capitalbolsa | 21 jul, 2026 16:40
lagardecb8011
Puntos clave
  • El mercado espera que el BCE mantenga los tipos sin cambios en julio tras la subida de 25 puntos básicos de junio.
  • La atención estará en el tono de Christine Lagarde y en la respuesta del banco central al repunte de las tensiones energéticas.
  • Natixis IM advierte del riesgo de que el BCE adopte una postura excesivamente conservadora ante un choque de oferta difícil de controlar.

El Banco Central Europeo previsiblemente mantendrá sin cambios sus tipos de interés de referencia en la reunión de julio, en línea con lo que descuenta actualmente el mercado, después de la subida de 25 puntos básicos aprobada en junio.

Romain Aumond, estratega de Natixis Investment Managers Solutions, considera que la decisión sobre los tipos será relativamente previsible. Sin embargo, el verdadero foco estará en el tono de la rueda de prensa y en las señales que ofrezca Christine Lagarde sobre los próximos movimientos de la institución.

La geopolítica complica la lectura del BCE

La incertidumbre geopolítica y la volatilidad de las materias primas energéticas dificultan la interpretación de la función de reacción del BCE. La inflación de la eurozona se moderó en junio hasta el 2,8% interanual, frente al 3,2% registrado en mayo, confirmando por el momento el carácter temporal del repunte observado al inicio del trimestre.

No obstante, la reanudación de las hostilidades en el estrecho de Ormuz ha reactivado el riesgo de nuevas presiones sobre los precios de la energía. Como consecuencia, el mercado contempla actualmente dos subidas adicionales de 25 puntos básicos antes de finalizar el año.

El principal riesgo es que el BCE confunda un choque de oferta temporal con una presión inflacionista persistente que exija una respuesta monetaria más dura.

Lagarde deberá equilibrar señales contradictorias

Según Aumond, Christine Lagarde tendrá que combinar dos elementos difíciles de reconciliar. Por un lado, parte del Comité Ejecutivo parece convencida de que podrían aparecer efectos de segunda ronda durante la segunda mitad del año. Por otro, los datos publicados hasta ahora no confirman claramente esa hipótesis.

El BCE podría justificar una política monetaria restrictiva apelando a la necesidad de reajustar las expectativas de inflación. Ese endurecimiento ya comienza a percibirse en las encuestas sobre el acceso de las empresas a la financiación y en el repunte de los tipos europeos, especialmente de los tipos reales.

Riesgo de una postura demasiado conservadora

Natixis IM advierte de que las expectativas de inflación reaccionan rápidamente a los acontecimientos geopolíticos. Si el BCE interpreta esa reacción como una señal estructural, podría quedar atrapado en una posición excesivamente conservadora.

Para Romain Aumond, la institución corre el riesgo de no reconocer que se enfrenta principalmente a un choque de oferta sobre el que tiene una capacidad de actuación limitada. En las condiciones actuales, los efectos de segunda ronda parecen todavía reducidos, por lo que una respuesta demasiado agresiva podría endurecer innecesariamente las condiciones financieras de la eurozona.