La inflación de EE.UU. sorprende a la baja y reduce el riesgo de nuevas subidas de tipos
- El IPC de Estados Unidos cayó un 0,4% mensual en junio, frente al descenso del 0,1% esperado.
- La inflación anual se moderó hasta el 3,5%, tres décimas por debajo de las previsiones y desde el 4,2% anterior.
- La inflación subyacente también sorprendió favorablemente, con una tasa anual del 2,6% y variación mensual nula.
La inflación de Estados Unidos ofreció en junio una sorpresa claramente favorable para los mercados. El índice de precios al consumo registró una caída mensual del 0,4%, muy superior al descenso del 0,1% anticipado por el consenso y en fuerte contraste con el aumento del 0,5% observado en mayo.
En términos interanuales, la tasa general se moderó hasta el 3,5%, frente al 3,8% previsto y el 4,2% del mes anterior. La lectura confirma una desaceleración más intensa de lo esperado y reduce, al menos temporalmente, parte de la presión que soportaba la Reserva Federal.
La inflación subyacente también mejora
La señal positiva no se limitó a los componentes más volátiles. El IPC subyacente, que excluye alimentos y energía, se mantuvo sin cambios en junio, con una variación mensual del 0,0%. El mercado esperaba un avance del 0,2%, la misma tasa registrada en mayo.
La inflación subyacente anual descendió hasta el 2,6%, frente al 2,8% previsto y el 2,9% anterior. Este dato resulta especialmente relevante porque ofrece una lectura más estable de las presiones inflacionistas internas.
Un informe más débil de lo esperado en todos sus componentes
Las distintas referencias publicadas muestran una moderación generalizada de los precios.
El IPC no desestacionalizado se situó en 333,95 puntos, por debajo de los 334,70 previstos y de los 335,12 registrados anteriormente.
Por su parte, la variación mensual no ajustada estacionalmente fue del -0,35%, frente al aumento del 0,63% anterior. El índice subyacente se situó en 336,07 puntos, ligeramente por debajo de los 336,12 del mes previo.
El IPC ajustado estacionalmente descendió hasta 332,57 puntos, desde 333,98. En conjunto, estas cifras refuerzan la conclusión de que la presión sobre los precios perdió intensidad durante junio.
La energía probablemente explica parte de la caída
La fuerte reducción mensual del IPC general apunta a una contribución importante de los precios energéticos, especialmente de la gasolina.
Sin embargo, el comportamiento de la inflación subyacente mejora considerablemente la calidad del informe. Una lectura mensual nula indica que las presiones en vivienda, servicios y otros componentes internos también fueron más contenidas de lo previsto.
Esta combinación es especialmente favorable: la inflación general cae con fuerza, mientras la subyacente continúa acercándose al objetivo del 2% de la Reserva Federal.
Qué significa para la Reserva Federal
El informe reduce la urgencia de nuevas subidas de los tipos de interés y puede favorecer una postura más paciente por parte de la Reserva Federal.
La inflación anual continúa por encima del objetivo del 2%, por lo que una sola lectura no garantiza un giro inmediato de la política monetaria. No obstante, el descenso hasta el 3,5% en la tasa general y el 2,6% en la subyacente representa un avance significativo.
Si esta tendencia continúa durante los próximos meses, la Fed podría disponer de un margen mayor para mantener los tipos sin nuevas subidas e incluso comenzar a debatir una futura relajación monetaria.
Impacto esperado en los mercados
Un IPC inferior a lo previsto suele ser favorable para los bonos y los activos sensibles a los tipos de interés.
La moderación inflacionista puede reducir las rentabilidades de la deuda pública, aliviar las condiciones financieras y apoyar a sectores como tecnología, inmobiliario y servicios públicos.
También puede ejercer presión bajista sobre el dólar si los inversores reducen sus expectativas de endurecimiento monetario.
En renta variable, la reacción dependerá de si el mercado interpreta el dato como una desinflación saludable o como una señal de debilitamiento de la demanda. Por ahora, la combinación de menor inflación general y una subyacente contenida ofrece una lectura constructiva.
Una sorpresa importante, pero no definitiva
El IPC de junio representa uno de los informes más favorables para la política monetaria de los últimos meses. Todas las grandes referencias se situaron por debajo de las previsiones y mejoraron respecto al periodo anterior.
La principal conclusión es que la inflación estadounidense se está desacelerando con mayor rapidez de la esperada. Sin embargo, la Fed necesitará comprobar que esta moderación se mantiene y que no se ve revertida por nuevos repuntes del petróleo, los salarios o los servicios.
Por ahora, el dato reduce claramente el riesgo de una subida adicional de tipos y devuelve al mercado la posibilidad de una política monetaria menos restrictiva durante los próximos meses.