El IPC de EE.UU. marcará una sesión de espera y apertura bajista en Europa
Bankinter
- Las bolsas apuntan a una apertura bajista, en una sesión de espera hasta el IPC de EE.UU.
- El mercado prevé que la inflación estadounidense repunte al 3,7%, impulsada por el petróleo.
- La geopolítica seguirá dominando el fondo de mercado, con las negociaciones entre EE.UU. e Irán estancadas.
La sesión de hoy arrancará previsiblemente con tono negativo en las bolsas, en una jornada marcada por la prudencia y por la espera del dato más importante de la semana: el IPC de Estados Unidos de abril, que se publicará a las 14:30 horas. Hasta entonces, lo más probable es que los inversores mantengan una actitud defensiva, especialmente después de las subidas acumuladas en las últimas semanas.
El trasfondo sigue siendo claramente geopolítico. Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán parecen estancadas, mientras el mercado continúa vigilando el impacto del conflicto sobre el precio del petróleo y, por extensión, sobre la inflación, los bonos y las expectativas de política monetaria.
El IPC de EE.UU. marcará el tono real de la jornada
El foco principal estará en el dato de inflación estadounidense. El consenso espera que el IPC general repunte hasta el 3,7%, frente al 3,3% anterior, mientras que la tasa subyacente avanzaría ligeramente hasta el 2,7%, desde el 2,6% previo.
La lectura será especialmente relevante porque permitirá medir hasta qué punto la escalada del petróleo está empezando a trasladarse a los precios. Un dato peor de lo esperado reforzaría la idea de que la Reserva Federal tendrá menos margen para relajar su política monetaria, mientras que una sorpresa favorable aliviaría parcialmente la presión sobre bonos y bolsas.
La clave no será solo el dato puntual de inflación, sino la lectura que haga el mercado sobre la capacidad de la Fed para mantener el proceso de normalización sin poner en riesgo el ciclo económico.
Apertura con recortes y posible toma de beneficios
Los futuros anticipan una apertura con caídas moderadas. En Estados Unidos, los futuros vienen con recortes cercanos al 0,2%, mientras que en Europa los descensos rondan el 0,7%. Este arranque podría responder más a una toma de beneficios que a un cambio de fondo en la tendencia.
Tras el fuerte avance reciente de los mercados, una fase de consolidación sería razonable e incluso saludable. El deterioro diplomático en Oriente Medio y la espera del IPC estadounidense ofrecen argumentos suficientes para que los inversores reduzcan algo de riesgo antes de conocer nuevas referencias.
Resultados empresariales: Siemens Energy y Vodafone
En el frente corporativo, la sesión también cuenta con varias referencias relevantes. Siemens Energy ha publicado resultados por debajo de lo esperado, aunque ha mejorado sus guías, lo que puede matizar la lectura inicial de las cifras. Por su parte, Vodafone ha presentado unas cuentas peores de lo previsto, lo que podría pesar sobre el sector de telecomunicaciones.
En cualquier caso, el impacto de los resultados empresariales quedará probablemente en un segundo plano hasta la publicación del IPC estadounidense. La macro y la geopolítica vuelven a tener más peso que las referencias corporativas aisladas.
Trump, Xi e Irán seguirán condicionando el mercado
De cara al resto de la semana, los inversores seguirán pendientes de la evolución del conflicto en Oriente Medio y de la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping, prevista para el jueves y viernes. Ambos factores pueden influir directamente sobre el apetito por el riesgo, el dólar, las materias primas y las expectativas de crecimiento global.
El escenario central sigue siendo de normalización gradual, aunque con episodios de volatilidad. Las bolsas pueden vivir nuevas fases de altibajos si el petróleo continúa presionado o si el dato de inflación obliga a reajustar las expectativas sobre la Fed.
Una consolidación de las subidas acumuladas no debería interpretarse, por sí sola, como un deterioro de fondo. Mientras no haya una ruptura clara del escenario macro y de beneficios, el sesgo de medio plazo sigue siendo favorable para la renta variable.
En conjunto, la jornada se presenta como una sesión de compás de espera. La apertura bajista refleja prudencia, pero el verdadero tono del mercado se definirá a partir de las 14:30 horas, cuando se conozca el IPC de Estados Unidos y los inversores ajusten sus expectativas sobre la próxima fase de actuación de la Reserva Federal.