EURUSD se desliza hacia mínimos de enero mientras el dólar se fortalece por la guerra y menos recortes de la Fed
- EURUSD cae hacia los mínimos de enero en la zona de 1,1575 pese a que el mercado empieza a contemplar subidas de tipos del BCE.
- El dólar se dispara como refugio por el conflicto EEUU–Irán y por la repricing de recortes de la Fed tras datos de ISM manufacturero más fuertes e inflacionistas.
- Técnicamente, 1,1575 es un soporte clave: rebote hacia 1,18 o ruptura con extensión hacia la zona de 1,14.
Según el analista Giuseppe Dellamotta, el par EURUSD ha vuelto a situarse bajo presión y se acerca a una zona de soporte muy relevante en torno a 1,1575, mínimos de enero. La combinación de un dólar fuerte por refugio y un replanteamiento de las expectativas de tipos en Estados Unidos ha acelerado la caída, a pesar de que el mercado empieza a descontar de nuevo la posibilidad de subidas de tipos del BCE si la inflación se mantiene tensa.
Dólar: refugio, ISM fuerte y menos recortes de la Fed
En el lado del USD, Dellamotta destaca tres factores:
- Flujo refugio hacia el billete verde por el conflicto entre EEUU e Irán.
- El repunte del petróleo, que añade presión potencial sobre la inflación.
- Un ISM manufacturero “caliente” por segundo mes consecutivo, con el subíndice de precios en máximos desde 2022.
El mercado ha tenido que corregir su visión excesivamente dovish sobre la economía estadounidense: las expectativas de recortes de la Fed se han reducido hasta unos 45 pb de bajadas acumuladas a fin de año, frente a los 58 pb que se descontaban el viernes. Ese ajuste respalda la subida del dólar y presiona a la baja al euro.
Euro: inflación algo más alta y apuestas de subida del BCE
En la Eurozona no hay cambios macro de fondo, pero el conflicto en Oriente Medio ha impulsado de nuevo los precios de la energía y, con ello, las expectativas de inflación. El último dato de IPC ha sorprendido al alza y el mercado ya descuenta:
- Unas probabilidades cercanas al 21% de subida de tipos en junio.
- Cerca de un 50% de probabilidad de alza de tipos antes de que termine el año.
Aun así, varios miembros del BCE piden cautela y recuerdan, tal y como subraya Dellamotta, que los episodios ligados a Oriente Medio pueden ser transitorios y no justificar un giro agresivo de política monetaria.
Claves técnicas: soporte en 1,1575 y directriz bajista
En el gráfico diario, EURUSD se aproxima al soporte clave de 1,1575, un nivel donde podrían aparecer compras tácticas con un riesgo bien acotado por debajo del mínimo para buscar un rebote hacia la zona de 1,18. Si, por el contrario, los bajistas logran perforar con claridad ese soporte, el siguiente objetivo técnico se desplaza hacia el entorno de 1,14.
En marcos temporales inferiores, Dellamotta destaca una directriz bajista en el gráfico horario que define el impulso vendedor. Los bajistas aprovecharían los rebotes hacia esa línea para reentrar corto con stop por encima, mientras que los alcistas necesitan un quiebre consistente de la directriz para pensar en un tramo al alza hacia la resistencia de 1,1740. Los rangos medios diarios siguen acotando, por ahora, el movimiento intradía.
Datos en la agenda: ADP, ISM servicios y NFP
En los próximos días se publican el ADP de empleo privado, el ISM de servicios, las peticiones semanales de desempleo y el informe de empleo (NFP). En teoría son catalizadores relevantes para la Fed y el dólar, pero esta semana su impacto podría verse parcialmente eclipsado por las noticias del frente EEUU–Irán, que seguirán marcando el tono de riesgo global.
Desde nuestro punto de vista, la fase actual en EURUSD es un test clásico a soporte en un entorno de doble shock: geopolítico e inflacionista. Si 1,1575 aguanta, veremos probablemente un rebote técnico apoyado en la reapertura del debate sobre el BCE; si cede, el mercado estará validando que la historia dominante sigue siendo la del dólar fuerte y la Fed menos dovish de lo que se descontaba.
Operativamente, este tipo de zonas invitan más a gestionar bien el riesgo que a hacer predicciones heroicas: tamaño de posición prudente, stops claros bajo el soporte y una vigilancia estrecha tanto de los datos de EEUU como de la evolución del conflicto en Oriente Medio.