Cinco escenarios para el nuevo orden mundial: el futuro de Europa en juego

CapitalBolsa
Capitalbolsa | 16 mar, 2026 10:38 - Actualizado: 08:00
mundocbr12
Puntos clave
  • Philippe Waechter plantea cinco posibles órdenes mundiales para las próximas décadas.
  • Europa puede quedar relegada, recuperar protagonismo o beneficiarse del desgaste de EE.UU. y China.
  • La resiliencia, la seguridad y la autonomía estratégica ganan peso frente al simple tamaño económico.

El debate sobre el nuevo equilibrio global ya no gira solo en torno al crecimiento o al comercio. Según expone Philippe Waechter, economista jefe de Ostrum AM, afiliada de Natixis IM, el mundo puede dirigirse hacia varios modelos de poder muy distintos, y en todos ellos Europa se juega algo más que su influencia: se juega su autonomía económica, tecnológica y monetaria.

Un mundo dominado por EE.UU. y China

En un primer escenario, Philippe Waechter dibuja una economía mundial controlada por dos grandes polos, Estados Unidos y China. Europa seguiría existiendo, pero con un papel claramente secundario. Ya no marcaría normas ni impondría estándares tecnológicos, y su capacidad de decisión quedaría subordinada a las dinámicas entre ambas superpotencias. Una consecuencia importante sería la pérdida progresiva de autonomía monetaria, pese a los esfuerzos del BCE.

El mensaje de fondo es claro: si Europa no compite en escala, tecnología e integración, corre el riesgo de convertirse en un actor de acompañamiento.

La opción de una Europa fuerte

El segundo escenario es mucho más ambicioso. Europa logra mantenerse en la primera división gracias a una política industrial real, cambios institucionales y una mejor coordinación interna. El informe Draghi, la movilización política y la integración efectiva del mercado único actuarían como palancas para recuperar peso global. No se trataría de copiar a Washington o Pekín, sino de consolidarse como un líder autónomo, con capacidad para influir en el reparto de poder y preservar su independencia financiera.

Si uno de los dos gigantes se impone

Waechter contempla también dos variantes más extremas. En una, Estados Unidos seguiría siendo la única potencia claramente dominante, mientras China perdería tracción por sus limitaciones internas y por la presión estratégica estadounidense. En ese caso, Europa quedaría arrastrada por la lógica norteamericana. En la otra, sería China quien acabaría imponiéndose, apoyada en un posible debilitamiento estructural de EE.UU., desde sus tensiones internas hasta su deuda o sus errores estratégicos. Ahí Europa podría recuperar cierto margen de maniobra en un mundo más fragmentado.

El escenario más incierto: un mundo sin líder

El quinto escenario, que Philippe Waechter considera a menudo infravalorado, es quizá el más inquietante: un mundo sin liderazgo claro. Ninguna potencia consigue imponer un orden estable y el entorno se vuelve más caro, más volátil y más vulnerable. En ese contexto, los conflictos se multiplican, las infraestructuras críticas quedan expuestas y el poder deja de medirse solo por el tamaño del PIB. Pasan a primer plano factores como la resiliencia, la seguridad y la capacidad de absorber crisis sucesivas.

La conclusión es relevante: el liderazgo global ya no puede darse por garantizado. Y para Europa, el reto no es solo crecer, sino decidir si quiere limitarse a adaptarse al nuevo orden o aspirar a condicionarlo.

contador