¿Carne formada en el laboratorio para una alimentación cárnica más sostenible?
Cada vez hay más análisis sobre el uso de recursos naturales y el aumento de la población humana que alertan sobre el inmenso consumo de recursos que acarrea criar animales para luego matarlos y alimentar de su carne a la creciente población mundial.
Las dietas vegetarianas o las veganas son un modo de asegurar una alimentación sostenible para toda la humanidad, pero lo ideal sería disponer de carne sin tener que ejecutar todo el proceso que conduce a la obtención de la misma.
Una posibilidad es lo que se ha dado en llamar “carne de laboratorio” o “carne sintética”. El concepto es bastante simple en la teoría pero complejo y difícil al intentar ponerlo en práctica. Se toman unas pocas células de un animal y a partir de ellas se cultiva tejido del mismo tipo que se le extraería al animal en la carnicería. Cuando la masa de tejido es lo bastante grande, se puede cocinar y comer. Si las técnicas usadas para esto están lo bastante optimizadas, la producción de carne resultaría mucho mayor que por la vía tradicional y el consumo de recursos sería muy inferior.
En definitiva, producir carne alimentariamente apta sin tener que criar animales para luego matarlos sería mucho más sostenible, más higiénico y mucho menos derrochador de recursos. Además, se acabaría con el dilema moral que lleva a bastante gente a volverse vegetariana o vegana: ¿es lícito matar animales para comerlos?