Yardeni eleva el objetivo del S&P 500 a 8.250 puntos por la mejora récord de beneficios
- Ed Yardeni eleva su objetivo para el S&P 500 en 2026 hasta los 8.250 puntos.
- El optimismo se apoya en una mejora excepcional de las expectativas de beneficios empresariales.
- El principal riesgo sigue siendo un shock de estanflación si el petróleo continúa tensionado por Irán.
El rally de Wall Street sigue ganando intensidad. El S&P 500 cerró el viernes en nuevos máximos históricos y ya acumula una subida del 16,5% desde los mínimos anuales marcados el 30 de marzo. En este contexto, Ed Yardeni, uno de los veteranos más seguidos de Wall Street, ha elevado su objetivo para el índice en 2026 desde los 7.700 hasta los 8.250 puntos.
Según Yardeni, el motor principal del movimiento no es solo la liquidez ni el entusiasmo por la inteligencia artificial, sino una mejora muy rápida y poco habitual de las expectativas de beneficios. En su opinión, el mercado está viviendo un auténtico “avance vertiginoso” impulsado por las ganancias.
Un rally apoyado en beneficios
Yardeni afirma que nunca había visto un aumento tan rápido de las previsiones de beneficios consensuadas para el año actual y los siguientes. Esta mejora de expectativas está dando soporte a las valoraciones y alimentando la idea de que el mercado puede seguir subiendo si la economía estadounidense mantiene su resistencia.
Morgan Stanley también coincide en que la temporada de resultados del primer trimestre está siendo excepcional. Mike Wilson señala que el crecimiento medio de las ganancias por acción y las sorpresas positivas en BPA han alcanzado máximos de cuatro años.
La diferencia respecto a otros rallies es que esta vez las subidas no descansan solo en expansión de múltiplos: los beneficios también están acompañando con una fuerza superior a la esperada.
Yardeni eleva sus previsiones de ingresos y beneficios
Yardeni ha revisado al alza sus previsiones de ingresos por acción para el S&P 500 en 100 dólares tanto para 2026 como para 2027, hasta 2.200 y 2.300 dólares, respectivamente. Estas cifras están prácticamente alineadas con el consenso actual de analistas y parten de una hipótesis clara: la economía estadounidense seguirá sólida.
También espera una mejora de márgenes. Sus estimaciones apuntan a un margen de beneficio del 15% este año y del 16,3% el próximo. Con ello, proyecta un BPA del S&P 500 de 330 dólares para este ejercicio y de 375 dólares para 2027.
- Objetivo S&P 500 2026: 8.250 puntos.
- BPA estimado 2026: 330 dólares.
- BPA estimado 2027: 375 dólares.
- Margen previsto 2026: 15%.
- Margen previsto 2027: 16,3%.
El consenso incluso supera sus previsiones
El propio Yardeni reconoce que no es el analista más optimista. Las estimaciones de consenso para el BPA del S&P 500 ya se sitúan por encima de sus objetivos, con previsiones de 336,49 dólares para 2026 y 386,70 dólares para 2027.
Esto implica crecimientos esperados muy elevados, especialmente si se tiene en cuenta que el mercado ya ha subido con fuerza. Para Yardeni, la amplitud de la mejora también es importante: el 89,6% de las compañías del S&P 500 muestra crecimiento interanual positivo de ingresos por acción, mientras que el 84,6% presenta crecimiento positivo de beneficios por acción.
La clave alcista no está solo en que las grandes tecnológicas sigan fuertes, sino en que la mejora de beneficios se está ampliando a más compañías del índice.
El escenario de los “locos años veinte” gana peso
Yardeni lleva tiempo defendiendo la idea de unos nuevos “locos años veinte” para la economía y los mercados. Ahora eleva la probabilidad subjetiva de que ese escenario continúe del 60% al 80%, al fusionarlo con su escenario de auge anterior.
Su visión es que cualquier corrección relevante del mercado debería interpretarse más como una oportunidad de compra que como el inicio de una recesión o de un mercado bajista similar al estallido de la burbuja tecnológica del año 2000.
Aun así, mantiene una probabilidad del 20% de que una recesión provoque un mercado bajista. Es decir, su escenario central es claramente positivo, pero no elimina por completo el riesgo de un deterioro macroeconómico serio.
Los riesgos: petróleo, estanflación y sobrecompra
El principal riesgo para esta tesis alcista sigue siendo el petróleo. Yardeni advierte de que los elevados precios del crudo, derivados de la guerra con Irán, podrían terminar afectando a la economía global. Una nueva ronda de combates sería especialmente peligrosa si derivara en un escenario de estanflación.
Una inflación más persistente obligaría a los bancos centrales a subir tipos, lo que presionaría las valoraciones y elevaría las rentabilidades de los bonos. Este sería el escenario más dañino para la renta variable, porque combinaría menor crecimiento, mayor inflación y condiciones financieras más duras.
Además, Yardeni reconoce que muchos sectores del mercado parecen sobrecomprados, especialmente si se comparan con sus medias móviles de 200 días. Esto no invalida la tendencia alcista, pero sí aumenta el riesgo de correcciones tácticas.
El rally puede seguir, pero cuanto más se estira el mercado, más vulnerable queda ante cualquier decepción en petróleo, inflación, tipos o beneficios.
El objetivo de 10.000 puntos sigue sobre la mesa
Pese a estos riesgos, Yardeni mantiene su objetivo de 10.000 puntos para el S&P 500 a finales de 2029. Incluso admite que podría alcanzarse antes de lo previsto si la mejora de beneficios se mantiene y la economía evita una recesión.
En conjunto, su mensaje es claramente alcista: el mercado está caro en algunas zonas y sobrecomprado en varios sectores, pero los beneficios están mejorando con una fuerza poco habitual. Mientras esa dinámica se mantenga, las correcciones pueden seguir siendo vistas como oportunidades de entrada, no como el inicio de un cambio de ciclo.