Una inquietante similitud con el año 2000: el gráfico del S&P 500 que preocupa a Wall Street
- Algunos estrategas detectan similitudes entre el comportamiento actual del S&P 500 y el observado antes del estallido de la burbuja tecnológica de 2000.
- La guerra en Oriente Medio puede haber actuado como catalizador, pero las vulnerabilidades del mercado ya estaban presentes.
- El aumento potencial de la volatilidad y la baja correlación entre acciones podrían anticipar un giro bajista.
La reciente caída de la bolsa estadounidense ha coincidido con la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, pero algunos analistas consideran que el origen del problema es más profundo. Según explica Mark Hulbert, varios indicadores técnicos ya apuntaban a un mercado vulnerable incluso antes de que comenzaran las hostilidades en Oriente Medio.
Uno de los argumentos más llamativos procede de Vincent Deluard, director de estrategia macro global en StoneX Group, quien detectó paralelismos entre la evolución reciente del S&P 500 y el comportamiento que registró el índice en los meses previos al estallido de la burbuja puntocom a comienzos del año 2000.
Un patrón similar al de la burbuja tecnológica
Según Deluard, el mercado estadounidense presenta varias señales que recuerdan a aquella fase final del ciclo alcista de finales de los noventa. Entre ellas destacan:
- Pérdida gradual de impulso del S&P 500 durante los últimos meses.
- Aumento progresivo de la volatilidad.
- Rotación del capital desde grandes valores de crecimiento hacia compañías más pequeñas y acciones de estilo valor.
El estratega reconoce que las comparaciones históricas mediante gráficos pueden resultar discutibles —llegó a describirlas como una especie de “astrología financiera”—, pero sostiene que el paralelismo con finales de los noventa resulta difícil de ignorar.
La volatilidad podría ser la clave
Otro elemento que preocupa a algunos analistas es la dinámica de la volatilidad. Deluard sostiene que el mercado estadounidense parece relativamente estable, pero en realidad esa estabilidad puede ser engañosa.
El motivo es la baja correlación entre las acciones individuales. Analizando los rendimientos a 50 días de las 100 mayores compañías del mercado desde 2010, el estratega calcula que la correlación media ha caído recientemente hasta apenas un 8,5%, un mínimo histórico.
Sin embargo, este indicador suele revertir hacia su media histórica, situada entre el 30% y el 40%. Si las correlaciones vuelven a esos niveles mientras las acciones siguen siendo volátiles, el resultado sería un incremento notable de la volatilidad del índice en su conjunto.
En este contexto, la guerra en Oriente Medio y el repunte del petróleo podrían haber sido simplemente el catalizador que activó una fragilidad que ya estaba presente en la estructura del mercado.