Oriente Medio y la Fed enfrían el apetito por el riesgo en los mercados globales
Renta 4 Banco
- Las bolsas asiáticas caen de forma generalizada por primera vez en seis sesiones, presionadas por la tensión geopolítica y el giro restrictivo de varios bancos centrales.
- El petróleo Brent se aproxima a los 96 dólares por barril tras los nuevos ataques de Estados Unidos contra posiciones iraníes.
- La sesión estará marcada por el PCE subyacente de abril en Estados Unidos y por nuevos datos de confianza en la Eurozona.
Las bolsas asiáticas han registrado caídas generalizadas por primera vez en seis sesiones, en una jornada en la que el optimismo reciente se ha frenado de forma brusca. Japón ha cedido un 1,3%, Hong Kong ha perdido un 2,3% y Corea del Sur ha retrocedido otro 2,3%, mientras los futuros apuntan también a una apertura bajista en Europa y Estados Unidos.
El S&P 500 cae alrededor de un 0,4% en futuros y el Nasdaq retrocede cerca de un 1%, reflejando una clara toma de beneficios después de varias sesiones de mayor apetito por el riesgo. El mercado se enfrenta ahora a una doble presión: más tensión en Oriente Medio y bancos centrales con un tono menos complaciente.
Oriente Medio vuelve a golpear al mercado
La escalada geopolítica en Oriente Medio vuelve a ocupar el centro de la escena. Los nuevos ataques aéreos de Estados Unidos sobre posiciones iraníes y la imposición de sanciones destinadas a impedir que Irán se beneficie del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz han reducido las expectativas de un acuerdo de paz a corto plazo.
Donald Trump ha insistido en que Ormuz constituye una vía marítima internacional, que ninguna nación debe controlarla y que Estados Unidos garantizará la seguridad de la navegación. Sin embargo, el mercado sigue sin tener claro cómo se ejecutaría esa garantía si la tensión continúa aumentando.
La reacción ha sido inmediata: el Brent se acerca a los 96 dólares por barril, con una subida cercana al 3%, mientras el dólar recupera fuerza como activo refugio.
El mercado vuelve a descontar una prima de riesgo energética. Mientras Ormuz siga en el centro del conflicto, el petróleo será el principal canal de transmisión hacia inflación, bonos y bolsas.
Los bancos centrales endurecen el mensaje
El segundo golpe para los mercados llega desde el frente monetario. De forma inesperada, el Banco de Corea ha adoptado un tono más restrictivo, sumándose a las recientes declaraciones de la gobernadora de la Reserva Federal, Lisa Cook.
Cook afirmó estar preparada para subir los tipos de interés si la inflación persiste, al considerar que los riesgos sobre los precios siguen sesgados al alza. Este mensaje encaja mal con un mercado que venía descontando un escenario más cómodo de desinflación y posibles recortes de tipos.
Las rentabilidades de la deuda reflejan esta tensión. El bono estadounidense a 10 años se sitúa en torno al 4,53%, mientras que el Bund alemán a 10 años ronda el 2,68%. El resultado es una presión renovada sobre los activos de riesgo.
Huida del riesgo y recogida de beneficios
La combinación de petróleo al alza, tensión geopolítica y bancos centrales más duros ha provocado una huida generalizada del riesgo. Los inversores optan por recoger beneficios ante el temor a un escenario de inflación más persistente, impulsada de nuevo por la energía.
Los valores más sensibles al ciclo y a los tipos de interés podrían ser los más vulnerables en la apertura europea. También los semiconductores llegan bajo presión, después de las caídas registradas en mercados como Corea del Sur y Taiwán.
La sesión no refleja pánico, pero sí un cambio claro de tono: el mercado ha pasado de comprar expectativas de paz a protegerse frente a un escenario de energía cara y tipos más altos durante más tiempo.
El PCE de Estados Unidos será la gran referencia
La agenda macroeconómica será especialmente relevante. En Estados Unidos, la atención se centrará en el deflactor del consumo privado subyacente de abril, la medida de inflación preferida por la Reserva Federal. El mercado espera una tasa interanual del 3,3%, frente al 3,2% anterior.
También se publicarán los ingresos personales, con una previsión de crecimiento del 0,4%, y los gastos personales, que se esperan al alza en un 0,5%. Estos datos servirán para medir la resistencia del consumo estadounidense en un entorno de mayor presión energética.
Además, se conocerá la primera revisión del PIB anualizado del primer trimestre de 2026, esperado en el 2%, y del componente de consumo privado, previsto en el 1,6%. En la Eurozona, el foco estará en los indicadores de confianza económica, industrial, de servicios y del consumidor, que seguirán reflejando el impacto del shock energético.
Costco, GAP y Best Buy completan la foto del consumo
En el plano empresarial, la atención estará en Estados Unidos, donde publicarán resultados Costco, GAP y Best Buy. Estas compañías cerrarán la temporada de minoristas estadounidenses y permitirán completar la radiografía del consumo en un entorno marcado por el encarecimiento energético.
Sus cifras serán importantes para comprobar hasta qué punto el consumidor estadounidense sigue resistiendo pese al repunte de los precios, la pérdida de confianza y la presión de unos tipos de interés todavía elevados.