La bolsa británica sigue atrapada en la década perdida del Brexit

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Capitalbolsa | 24 jun, 2026 15:45
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Puntos clave
  • Barclays considera que la bolsa británica sigue atrapada en una “década perdida” tras el Brexit.
  • El Reino Unido ha sufrido salidas de capital, menor peso global y peor comportamiento relativo frente a Europa.
  • Las bajas valoraciones pueden ofrecer oportunidades, pero el mercado británico sigue condicionado por su escasa exposición tecnológica.

La bolsa británica continúa arrastrando la sombra de una “década perdida” desde el referéndum del Brexit de 2016. Según recoge Nora Redmond, los estrategas de Barclays consideran que el mercado de renta variable del Reino Unido ha sido uno de los grandes rezagados globales de los últimos diez años, y no ven todavía una recuperación clara a corto plazo.

El diagnóstico de Barclays es duro: mientras Estados Unidos y la Unión Europea han captado flujos desde 2016, las acciones británicas han perdido más del 50% de sus activos bajo gestión. Además, el peso del Reino Unido en el MSCI All Country World ha caído hasta un mínimo histórico del 3%, frente al 7% de 2016 y el 11% que llegó a representar en 2001.

Peor comportamiento que Europa

La comparación bursátil deja clara la pérdida de atractivo relativo. Desde el día del referéndum, el FTSE 100 ha subido alrededor de un 64%, frente al avance del 141% del DAX alemán, el 87% del CAC 40 francés y el 83% del Stoxx Europe 600.

Según Barclays, 2016 marcó un punto alto tanto para los precios de las acciones como para la inversión extranjera directa en Reino Unido. Desde entonces, la combinación de mayores rentabilidades exigidas, debilidad de la libra y dudas políticas ha reducido la capacidad del mercado británico para competir por capital internacional.

El problema británico no se limita al Brexit: Barclays habla de una tesis de inversión estructuralmente dañada por una doble presión de oferta y demanda.

Brexit pesa, pero no lo explica todo

Los estrategas liderados por Emmanuel Cau no esperan un impulso material para el crecimiento británico en los próximos dos años derivado de una mejora en la relación entre Reino Unido y la Unión Europea. El entorno político actual, señalan, añade incertidumbre sobre los plazos de posibles acuerdos y deja poco margen para avanzar hacia una unión aduanera o un modelo similar al suizo.

Sin embargo, Barclays subraya que el Brexit no es el único factor. La bolsa británica también sufre una escasa exposición a tecnología, justo el sector que ha liderado buena parte de las ganancias globales en los últimos años. Esta falta de presencia en crecimiento estructural ha limitado la capacidad del FTSE para acompañar el ciclo alcista internacional.

Menos salidas a bolsa y menor demanda doméstica

El deterioro también se observa en la oferta de compañías cotizadas. A diferencia de otras zonas de Europa, el Reino Unido ha visto una reducción de la actividad de salidas a bolsa. Además, las compras por parte de capital riesgo han contribuido a retirar compañías del mercado, reduciendo todavía más el universo disponible para los inversores.

En el lado de la demanda, la caída de la propiedad doméstica es significativa. Según Barclays, los inversores locales controlaban cerca del 80% de la bolsa británica en los años noventa, frente a aproximadamente el 20% actual. Es decir, el mercado ha perdido tanto apoyo interno como atractivo internacional.

La bolsa británica está barata, pero sigue necesitando un catalizador claro: más crecimiento, más tecnología, mayor confianza política o un retorno sostenido de flujos.

Valoraciones bajas, pero con matices

Las bajas valoraciones pueden crear oportunidades, pero Barclays introduce matices relevantes. El crecimiento esperado del beneficio por acción, cercano al 20% para 2026, parece elevado a primera vista, aunque casi dos tercios procederían de energía y materias primas, sectores impulsados por la subida de precios.

Ese apoyo puede ser frágil si el petróleo pierde fuerza. De hecho, los avances hacia un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán han presionado los precios del crudo y han eliminado parte del viento de cola para una bolsa británica muy inclinada hacia energía y recursos naturales.

Dónde podrían aparecer oportunidades

Barclays prefiere la Unión Europea de cara a la segunda mitad del año, al estar más expuesta a sectores cíclicos. Aun así, no descarta que una nueva administración política en Reino Unido pueda favorecer a algunos segmentos rezagados y sensibles a los tipos de interés, como constructoras de vivienda, inmobiliarias y minoristas.

La conclusión es que el mercado británico ofrece valoraciones atractivas, pero continúa necesitando una mejora clara en flujos, confianza y composición sectorial. Mientras no aparezcan esos catalizadores, la “década perdida” posterior al Brexit seguirá pesando sobre la renta variable del Reino Unido.

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