Europa mira al IPC… pero el mercado solo ve aranceles y Groenlandia
- En Europa, el IPC final de la eurozona suele mover poco el mercado.
- La guerra comercial por Groenlandia marca el tono y mantiene la aversión al riesgo.
- En Norteamérica, el foco está en el IPC canadiense; EE. UU. tiene festivo y mercados cerrados.
Hoy el calendario macro no viene cargado de grandes “bombas”, pero el mercado tiene un tema dominante que lo eclipsa casi todo: la última escalada comercial impulsada por Donald Trump contra varios países europeos por el asunto de Groenlandia. Como resume Giuseppe Dellamotta en su repaso del día, la sensibilidad al riesgo seguirá alta hasta que aparezca una señal clara de desescalada.
Con este telón de fondo, lo importante no es solo el dato macro del día, sino cómo encaja dentro del clima de incertidumbre: cuando el mercado se pone en modo “riesgo fuera”, las reacciones se amplifican y los movimientos técnicos pesan más.
Sesión europea
En Europa, la referencia principal es el IPC final de la eurozona. En condiciones normales, este dato suele tener un impacto limitado porque el mercado ya ha digerido el informe preliminar y, salvo sorpresas poco habituales, las revisiones suelen ser pequeñas. Por eso, lo lógico es una reacción moderada, más orientada a confirmar el escenario de inflación que a cambiarlo.
Aun así, no conviene perder el matiz: cualquier desviación inesperada puede mover expectativas de tipos a corto plazo, aunque sea puntualmente. Nosotros lo miraríamos más como “termómetro” que como catalizador. La fotografía de inflación sirve para calibrar el rumbo del BCE, pero hoy el foco real está en la política comercial y sus implicaciones para crecimiento, confianza y márgenes empresariales.
Guerra comercial por Groenlandia: el verdadero driver
El mercado sigue reaccionando al mensaje de Trump: aranceles del 10% desde el 1 de febrero y potencialmente del 25% desde el 1 de junio para Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, salvo que se alcance un acuerdo que permita a EE. UU. “comprar” Groenlandia. La primera respuesta fue una aversión al riesgo bastante amplia, y el sesgo podría mantenerse mientras no haya señales de enfriamiento.
El punto clave aquí es el “timing”: si el mercado cree que puede haber marcha atrás (o un giro de guion) en unos días, tenderá a vivirlo como susto; si percibe escalada sostenida, empezará a descontar impacto macro y de beneficios con más seriedad.
Esta semana, además, muchos líderes coinciden en Davos por el Foro Económico Mundial. Eso puede ser un arma de doble filo: aumenta el ruido, pero también eleva la probabilidad de mensajes que rebajen tensión. Dellamotta menciona que una desescalada podría llegar en la segunda mitad de la semana; en ese caso, el mercado podría intentar estabilizarse rápido. Hasta entonces, la lectura dominante será defensiva: menos apetito por riesgo, más selectividad sectorial y más sensibilidad a titulares.
Sesión americana
En Norteamérica, el dato del día es el IPC canadiense. El Banco de Canadá presta especial atención a la inflación subyacente, así que el mercado mirará con lupa el IPC medio recortado interanual, que se espera en 2,7% frente al 2,8% anterior. Tras referencias recientes (empleo e inflación) que han ido modulando expectativas, este informe puede inclinar el precio de los recortes/subidas esperados para el conjunto del año.
Y ojo con un detalle práctico: hoy es festivo en Estados Unidos, con mercados de acciones y bonos cerrados. Eso suele implicar menor liquidez y movimientos menos “limpios” en ciertos activos, especialmente si el flujo de noticias aprieta.
Banqueros centrales en agenda
En cuanto a ponentes, destaca la intervención de Donnery del BCE a las 13:00 GMT. En días de calma sería una referencia más; hoy, cualquier matiz sobre inflación y tipos puede actuar como “acelerador” o “freno” de los movimientos que ya vienen dictados por el riesgo geopolítico-comercial.