Europa apunta a una apertura bajista por el aumento de las tensiones con Irán
- Las bolsas europeas apuntan a una apertura bajista por el aumento de las tensiones en torno a la guerra con Irán.
- El mercado teme que una escalada en el estrecho de Ormuz mantenga elevados los precios energéticos y reactive los riesgos de inflación.
- En el plano corporativo destacan Vodafone, UniCredit, Rheinmetall y HSBC.
Las bolsas europeas se preparan para una apertura mayoritariamente negativa este martes, en una sesión marcada por el deterioro del sentimiento inversor ante las últimas noticias procedentes de Oriente Medio. Según Holly Ellyatt, de CNBC, los futuros apuntan a caídas moderadas en los principales índices del continente, con especial presión sobre Alemania y Francia.
El mercado llega condicionado por el temor a que la frágil tregua entre Estados Unidos e Irán esté cerca de romperse. La tensión aumentó después de que Emiratos Árabes Unidos sufriera ataques con drones y misiles iraníes, mientras Washington aseguró haber hundido embarcaciones iraníes en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más sensibles del mundo.
El estrecho de Ormuz vuelve a inquietar al mercado
El principal riesgo para los inversores sigue siendo el impacto que una escalada militar podría tener sobre el petróleo, el comercio marítimo y las expectativas de inflación. El lunes, las bolsas cerraron con fuertes descensos y el crudo repuntó por el miedo a que la guerra se prolongue más de lo previsto.
Donald Trump elevó aún más el tono al advertir a Irán de que sufriría una respuesta extrema si atacaba buques estadounidenses que protegen el tránsito comercial por el estrecho. Además, aseguró que un carguero surcoreano había sido atacado por Irán, sugiriendo que Corea del Sur debería sumarse a la misión de protección marítima.
El mercado no solo teme una subida puntual del petróleo. Lo que realmente preocupa es una escalada sostenida que mantenga altos los costes energéticos, complique la lucha contra la inflación y limite el margen de los bancos centrales para apoyar el crecimiento.
Europa abre con sesgo defensivo
Según los datos de IG citados por CNBC, el FTSE 100 británico apunta a una apertura prácticamente plana, mientras que el DAX alemán y el CAC 40 francés podrían caer alrededor de un 0,4%. El FTSE MIB italiano se movería con un descenso más moderado, cercano al 0,1%.
La sesión, por tanto, arranca con un tono de prudencia. Los inversores estarán pendientes de la evolución del petróleo, de posibles nuevas declaraciones políticas y de cualquier señal que indique si el conflicto puede contenerse o, por el contrario, extenderse a más países de la región.
Vodafone, UniCredit, Rheinmetall y HSBC centran la atención corporativa
En el frente empresarial, Vodafone anunció que tomará el control total de su empresa conjunta VodafoneThree tras acordar la compra de la participación de CK Hutchison. La operación, valorada en 4.300 millones de libras, convertirá a Vodafone en el único propietario del mayor operador móvil del Reino Unido.
También destacó UniCredit, que presentó unos resultados trimestrales muy sólidos. El banco italiano ganó 3.200 millones de euros en el primer trimestre, un 16,1% más que un año antes y por encima de los 2.800 millones esperados por el consenso. La entidad elevó además sus previsiones y ahora espera lograr al menos 11.000 millones de euros de beneficio neto en 2026.
En Alemania, Rheinmetall publicó sus cuentas tras el cierre del lunes. El grupo de defensa elevó sus ingresos trimestrales un 7,7%, hasta 1.940 millones de euros, aunque la cifra quedó por debajo de los 2.300 millones esperados por el mercado. La compañía anticipa que el crecimiento del primer semestre seguirá una evolución similar a la registrada el año anterior.
Por su parte, HSBC, el mayor banco europeo por activos, comunicó un beneficio antes de impuestos de 9.400 millones de dólares en el primer trimestre, ligeramente por debajo de las expectativas de los analistas.
La sesión combina dos planos muy distintos: por un lado, buenos resultados en algunas grandes compañías europeas; por otro, un riesgo geopolítico que puede pesar más que los fundamentales si el petróleo vuelve a tensionarse.
En conjunto, la apertura europea estará dominada por la cautela. Los resultados empresariales aportan referencias relevantes, pero el foco principal seguirá en Irán, el estrecho de Ormuz y el comportamiento del crudo. Mientras el mercado perciba riesgo de escalada, la renta variable europea tendrá dificultades para recuperar un tono claramente comprador.