El mercado vive una historia de dos S&P 500 por la rotación fuera de las tecnológicas
- El S&P 500 equiponderado superó al índice tradicional.
- Las grandes tecnológicas lideraron las caídas.
- La rotación favoreció salud, inmobiliario y utilities.
El mercado estadounidense está mostrando una clara diferencia entre dos versiones del mismo índice: el S&P 500 tradicional, ponderado por capitalización bursátil, y el S&P 500 de igual ponderación, que asigna el mismo peso a cada compañía.
Durante la semana, el S&P 500 cayó alrededor de un 2%, presionado por la debilidad de las grandes tecnológicas y de los semiconductores. Sin embargo, la versión equiponderada del índice avanzó un 1,6%, registrando su mayor ventaja semanal frente al índice tradicional desde junio de 2020.
La explicación está en la elevada concentración del S&P 500 en las compañías de mayor capitalización. Cuando las grandes tecnológicas caen, su peso dentro del índice tradicional arrastra al conjunto, aunque muchas otras acciones estén comportándose mejor.
En cambio, el S&P 500 equiponderado ofrece una lectura más cercana al comportamiento de la acción media del índice. Y esta semana esa acción media se comportó claramente mejor que los grandes líderes tecnológicos del mercado.
El grupo de las “Siete Magníficas”, formado por Nvidia, Apple, Alphabet, Microsoft, Amazon, Meta Platforms y Tesla, sufrió una fuerte presión vendedora. Estas compañías habían sido las grandes beneficiadas del entusiasmo por la inteligencia artificial, pero ahora los inversores están reduciendo exposición tras las fuertes subidas previas.
Uno de los casos más destacados fue Nvidia, cuyas acciones cayeron un 8,6% en la semana, su peor comportamiento semanal desde abril de 2025. En el conjunto del mes, el ETF Roundhill Magnificent Seven, que replica de forma equiponderada a este grupo de compañías, acumula una caída del 12,9%.
La rotación no implica necesariamente una salida general del mercado. Más bien refleja un cambio de liderazgo: los inversores están reduciendo posiciones en los grandes ganadores del año y trasladando capital hacia valores y sectores que habían quedado rezagados.
Esta dinámica también se observó en los principales índices. El Nasdaq Composite, con fuerte peso tecnológico, cayó un 4,6% en la semana. En cambio, el Dow Jones Industrial Average logró cerrar con una subida semanal del 0,6%, apoyado en sectores más tradicionales y defensivos.
Dentro del S&P 500, seis de los once sectores consiguieron cerrar la semana en positivo. El mejor comportamiento correspondió al sector salud, que avanzó un 7,9%, seguido por inmobiliario y servicios públicos, ambos con subidas cercanas al 4%.
Este movimiento recuerda la importancia de la diversificación. En un mercado muy concentrado en unas pocas compañías, el índice principal puede ofrecer una imagen más negativa que la realidad del conjunto de valores. La caída de las megacaps tecnológicas no impidió que otras áreas del mercado mostrasen un comportamiento sólido.
Valoración: la lectura es más de rotación interna que de deterioro generalizado del mercado. La presión sobre las grandes tecnológicas y los semiconductores es relevante, pero el buen comportamiento del S&P 500 equiponderado indica que el dinero no está abandonando la renta variable, sino desplazándose hacia sectores defensivos y valores rezagados. La clave será comprobar si esta rotación se mantiene de forma ordenada o si termina afectando también al conjunto del mercado.