Comentario Apertura: Europa intenta rebotar con la inflación y Oriente Medio marcando el paso
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- Las bolsas europeas intentarán rebotar tras una sesión marcada por el frenazo en las negociaciones entre EE.UU. e Irán.
- El IPC preliminar de la Eurozona será la referencia clave para el BCE y para las expectativas de tipos.
- El petróleo seguirá actuando como principal termómetro del riesgo geopolítico y de la presión inflacionista.
La tensión geopolítica volvió ayer a condicionar el comportamiento de los mercados. El momentáneo cese de las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán provocó caídas generalizadas en los principales índices europeos, aunque los descensos quedaron lejos de los mínimos de la sesión. Según Juan J. Fdez-Figares, director de Gestión de IICs, el giro bajista se produjo después de conocerse que Irán se había retirado de la mesa de negociación, alegando una violación del alto el fuego por las operaciones israelíes en Líbano contra la milicia proiraní Hezbolá.
Europa acusa el repunte del petróleo
La reacción fue inmediata: el precio del crudo repuntó con fuerza y los bonos sufrieron ventas, lo que elevó sus rentabilidades. En Europa, los sectores que mejor resistieron fueron los de energía, beneficiados por el avance del petróleo, junto con tecnología, telecomunicaciones y materias primas minerales.
En el lado negativo, los inversores castigaron con más intensidad a los sectores farmacéutico, construcción y materiales, distribución minorista, lujo y defensa. El mensaje de fondo es claro: el mercado sigue extremadamente sensible a cualquier señal de deterioro en Oriente Medio.
Cada día adicional con el estrecho de Ormuz cerrado aumenta el riesgo de una inflación más persistente y de un impacto más duradero sobre el crecimiento global.
Wall Street maquilla una sesión más débil de lo que parece
En Wall Street, los principales índices cerraron con ligeras subidas, salvo el Russell 2000, que terminó en negativo. El S&P 500 y el Nasdaq Composite alcanzaron nuevos máximos históricos, aunque la lectura interna fue menos sólida de lo que sugieren los titulares.
Solo dos de los once sectores del S&P 500 acabaron en positivo: energía, impulsada por el petróleo, y tecnología, con avances concentrados en software, semiconductores y memorias. En cambio, consumo discrecional, utilities e inmobiliarias patrimonialistas sufrieron por el repunte de las rentabilidades de los bonos en la parte corta de la curva.
La sesión recibió algo de alivio al final, después de conocerse que Donald Trump habría intervenido para facilitar un cese de los combates entre Israel y Hezbolá, y que Benjamin Netanyahu habría suspendido los ataques en Líbano.
El IPC de la Eurozona, cita clave del día
La agenda macroeconómica de hoy tiene como principal referencia la lectura preliminar de mayo del IPC de la Eurozona. Se espera que la inflación general repunte hasta el 3,3%, frente al 3,0% de abril, mientras que la subyacente subiría hasta el 2,4%, desde el 2,2% anterior.
Ambas tasas se sitúan claramente por encima del objetivo del 2% del Banco Central Europeo, lo que refuerza la expectativa de una nueva subida de tipos en la reunión de este mes. El mercado ya da prácticamente por descontado ese movimiento, pero una sorpresa al alza en inflación podría endurecer aún más las expectativas de política monetaria.
En Estados Unidos, la atención se centrará por la tarde en la publicación de la encuesta JOLTS de abril, que mide las ofertas de empleo disponibles y sigue siendo una referencia útil para valorar la fortaleza del mercado laboral estadounidense.
El mercado afronta una combinación incómoda: inflación europea al alza, petróleo tensionado y bancos centrales con poco margen para relajar su discurso.
Apertura europea: rebote, pero sin convicción
Para la sesión de hoy, se espera una apertura ligeramente alcista en Europa, aunque sin demasiada convicción. Las bolsas asiáticas han cerrado de forma mixta, con una pausa en el rally tecnológico en Japón, Taiwán y Corea del Sur, mientras que los futuros estadounidenses cotizan a la baja.
El dólar apenas muestra variaciones frente a las principales divisas, los bonos se mantienen estables, el petróleo cede cerca del 1%, los metales preciosos avanzan y las principales criptomonedas continúan perdiendo terreno.
La lectura operativa es prudente: los índices europeos pueden intentar un rebote técnico, pero la dirección real de la sesión dependerá de tres factores: el dato de inflación de la Eurozona, la evolución del crudo y cualquier nuevo titular sobre Oriente Medio. Mientras no haya una señal clara de desescalada, el mercado seguirá vulnerable a movimientos bruscos.