Alphabet se desploma: el mercado teme que Google pierda la guerra por el talento en IA

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Capitalbolsa | 23 jun, 2026 14:10
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Puntos clave
  • Alphabet perdió unos 225.000 millones de dólares de valor bursátil en una sola sesión.
  • El mercado teme que Google esté perdiendo talento clave frente a OpenAI y Anthropic.
  • La presión sobre Alphabet refuerza la idea de que la carrera de la IA también se gana con capital humano, no solo con dinero y centros de datos.

Alphabet sufrió una de sus peores sesiones bursátiles recientes después de que los inversores empezaran a cuestionar su posición en la carrera por la inteligencia artificial. Según explica William Gavin en MarketWatch, la matriz de Google perdió alrededor de 225.000 millones de dólares de capitalización en una sola jornada, tras conocerse la salida de dos figuras relevantes dentro de sus equipos de IA.

El castigo fue severo: las acciones de Alphabet cayeron cerca del 5%, su mayor descenso porcentual desde mayo de 2025. El temor de fondo es que Google, pese a su enorme capacidad financiera y tecnológica, pueda estar perdiendo la batalla por el talento frente a laboratorios rivales como OpenAI y Anthropic.

La fuga de talento preocupa al mercado

La salida más simbólica es la de Noam Shazeer, colíder del modelo Gemini, que dejará Google DeepMind para incorporarse a OpenAI. Su marcha resulta especialmente delicada porque Shazeer había regresado a Google desde Character.AI dentro de una operación valorada en 2.700 millones de dólares.

A esa salida se suma la de John Jumper, premio Nobel y otra figura destacada dentro del ecosistema de IA de Alphabet, que se incorporará a Anthropic, la compañía detrás del modelo Claude.

La lectura del mercado es clara: en inteligencia artificial, el recurso más escaso puede no ser el capital, ni los chips, ni los centros de datos, sino las personas capaces de construir los modelos de frontera.

Vuelve el temor a que Google pierda el liderazgo

El caso reabre una vieja preocupación sobre Alphabet: que nuevas compañías especializadas en IA sean capaces de atraer a sus mejores perfiles y dejar a Google en una posición defensiva. El analista Andrew Boone, de Citizens, recuerda que ese era precisamente uno de los argumentos bajistas sobre la compañía hace unos años.

Desde D.A. Davidson, Gil Luria considera que estas salidas elevan la preocupación de que Google esté perdiendo la guerra por el talento en la frontera de la IA. La compañía había conseguido recuperar parte del crédito del mercado tras los avances de Gemini, pero estas fugas vuelven a abrir dudas sobre su capacidad para mantenerse al frente.

  • OpenAI: refuerza su equipo con talento procedente de Google DeepMind.
  • Anthropic: suma a John Jumper y gana peso como rival directo.
  • Alphabet: mantiene escala, recursos y distribución, pero sufre presión reputacional en IA.
  • Mercado: penaliza cualquier señal de pérdida de liderazgo tecnológico.

La presión afecta a todo el grupo de hiperescaladores

La debilidad no se limitó a Alphabet. Otros grandes hiperescaladores también cedieron terreno. Microsoft cayó cerca del 3% tras anunciar nuevos planes de inversión en centros de datos, mientras Meta retrocedió alrededor del 2% después de cambios internos en WhatsApp.

El mercado empieza a distinguir entre inversión agresiva en IA y retorno visible. Las grandes tecnológicas siguen siendo actores dominantes, pero el listón ha subido: ya no basta con gastar más. Hay que demostrar que se conserva el talento, se mantiene la ventaja tecnológica y se transforma todo ese esfuerzo en ingresos y beneficios.

Para el inversor, el mensaje es prudente: Alphabet sigue teniendo activos extraordinarios, pero el mercado ya no le concede automáticamente el beneficio de la duda en IA. Cada fuga de talento y cada retraso frente a rivales puede traducirse en presión bursátil.

En paralelo, Alphabet anunció que DeepMind colaborará con el estudio A24 en investigación de inteligencia artificial aplicada a producción audiovisual, además de realizar una inversión en la compañía. Es un movimiento interesante, pero insuficiente para compensar la preocupación principal de la sesión: la batalla por la inteligencia artificial se está desplazando también al terreno del talento, y ahí los inversores empiezan a ver grietas en Google.