Tesis de Meliá: Exceso de optimismo. Vender.
- Bankinter, con Juan Moreno al frente del análisis, eleva el precio objetivo de Meliá a 8,6 euros, pero mantiene recomendación de vender.
- La firma cree que la tensión en Oriente Medio puede favorecer el turismo hacia España, aunque el sector hotelero ya tiene poco margen de absorción.
- Tras subir con fuerza en bolsa, el mercado estaría descontando un escenario demasiado optimista, especialmente por la posible mejora de Cuba.
Meliá Hotels International se ha convertido en una de las historias bursátiles más destacadas del año dentro del turismo español, pero Bankinter cree que el mercado ya ha corrido demasiado. En su último informe, Juan Moreno revisa al alza las estimaciones y mejora el precio objetivo hasta 8,6 euros por acción, frente a los 7,6 euros anteriores, aunque la conclusión final no cambia: el valor sigue mereciendo una recomendación de vender.
El razonamiento tiene matices. Por un lado, el entorno geopolítico podría acabar beneficiando a España como destino turístico. Pero, por otro, buena parte de ese posible viento de cola ya estaría recogido en el precio, y además el sector hotelero opera con una capacidad cada vez más ajustada, lo que limita el crecimiento por volumen.
Más turismo hacia España, pero con hoteles casi llenos
El análisis de Juan Moreno parte de una idea clara: la escalada de tensión en Oriente Medio puede redirigir parte del flujo turístico hacia mercados considerados más seguros, entre ellos España. No sería la primera vez. Ya ocurrió, recuerda Bankinter, en episodios anteriores de inestabilidad regional, como la llamada primavera árabe o los atentados en zonas turísticas de Túnez y Turquía.
A partir de esa lectura, la entidad mejora su previsión sobre el número de turistas en España y pasa a esperar un crecimiento del 4% en 2026, frente al 2% anterior. El problema es que una mayor llegada de visitantes no se traduce automáticamente en un salto equivalente para las hoteleras. El sector arrastra una limitación evidente: faltan plazas y la ocupación ya se mueve en niveles muy elevados, especialmente en temporada alta.
El verdadero motor seguirá siendo el precio
Ahí está precisamente una de las claves centrales del informe. Bankinter considera que el crecimiento de Meliá seguirá llegando, sobre todo, por la vía de las tarifas. En un contexto de demanda sólida, ocupaciones altas y mayores restricciones sobre los apartamentos turísticos, los precios hoteleros deberían continuar avanzando por encima de la inflación.
Juan Moreno estima una subida del ADR del 4% en 2026, lo que lleva a revisar ligeramente al alza las previsiones de beneficio por acción. A esto se suma un elemento adicional que también ayuda a la valoración: la reducción del coste de la deuda, que mejora el perfil financiero del grupo frente al año anterior.
El resultado de esa combinación es una mejora de estimaciones y un incremento del precio objetivo. Pero aquí viene el punto incómodo: que el precio objetivo suba no significa necesariamente que la acción siga siendo atractiva a los niveles actuales.
Cuba y la bolsa: demasiado entusiasmo
Para Bankinter, el mercado está yendo por delante de los hechos. Meliá acumula una revalorización muy fuerte en lo que va de año y ha superado con claridad la valoración que maneja la firma. Parte de esa subida estaría vinculada a la expectativa de un posible desbloqueo político en Cuba, un mercado relevante para la compañía, donde mantiene más del 10% de su capacidad.
Sin embargo, Juan Moreno advierte de que esa mejora potencial podría tardar bastante más en materializarse de lo que ahora parece descontar la bolsa. Incluso si hubiera avances políticos, la reconstrucción económica posterior no sería inmediata. Por eso Bankinter prefiere no incorporar todavía ese escenario a sus previsiones.
Qué ve Bankinter en las cuentas
Las previsiones de la firma apuntan a un avance moderado en ingresos y EBITDA en los próximos ejercicios, con mejora gradual del beneficio neto y descenso de la deuda financiera neta. Es decir, el cuadro operativo no es malo. De hecho, es razonablemente sólido. El problema no está tanto en el negocio como en el desajuste entre fundamentales y cotización.
Ahí es donde se apoya la recomendación final. Según el analista de Bankinter, Meliá sigue siendo una compañía con exposición interesante al turismo español y con capacidad para defender precios, pero a estos niveles el mercado habría entrado en una fase de exceso de optimismo.
Para el inversor, la lectura es bastante clara: una cosa es reconocer que el contexto para el turismo español sigue siendo favorable, y otra muy distinta aceptar cualquier precio por esa tesis. Y ahora mismo, según el criterio de Juan Moreno, la bolsa ya está pagando demasiado por una mejora que aún tiene bastantes incertidumbres por delante.