Grifols despeja el fantasma de 2027 tras cerrar la refinanciación de su deuda
Ana Gómez Fernández, analista Renta 4 Gestora
- Grifols ha cerrado la refinanciación de sus vencimientos de deuda de 2027, eliminando presión relevante hasta 2028.
- La operación se articula mediante dos préstamos a plazo y una línea revolving, con vencimientos de entre 6,5 y 7 años.
- Según Ana Gómez Fernández, de Renta 4 Gestora, el impacto en coste financiero se mantiene en una zona similar y la valoración sigue siendo positiva.
Grifols ha dado un paso importante en uno de los frentes que más vigilaba el mercado: la deuda. La compañía ha formalizado la refinanciación de los vencimientos de 2027, una operación que permite despejar el calendario financiero de los próximos años y reducir una de las principales fuentes de incertidumbre sobre el valor.
Según explica Ana Gómez Fernández, analista de Renta 4 Gestora, la refinanciación se ha estructurado a través de un term loan B en tres tramos. El primero consiste en un préstamo a plazo de 2.000 millones de dólares referenciado a SOFR + 250 puntos básicos. El segundo, en otro préstamo a plazo por 1.250 millones de euros a Euribor + 300 puntos básicos. El tercero es una línea de crédito revolving de hasta 2.065 millones de dólares.
Una estructura que alarga plazos y gana visibilidad
Los dos préstamos a plazo tendrán un vencimiento de siete años, mientras que la línea revolving vencerá en seis años y medio. Traducido: Grifols consigue extender su perfil de deuda y alejar los vencimientos de corto plazo, algo especialmente relevante en una compañía cuyo apalancamiento ha sido objeto de seguimiento constante por parte del mercado.
Con los fondos captados, la empresa amortizará íntegramente el TLB suscrito en 2019, liquidará el importe pendiente de los bonos de 2019 y además ha amortizado 500 millones de euros de los bonos 2030 al 7,5%. Es decir, no se trata solo de mover deuda de un sitio a otro, sino de reorganizarla con un perfil temporal más cómodo y con una estructura algo más ordenada.
Sin grandes vencimientos hasta 2028
La lectura que hace Renta 4 es favorable. Según la firma, la refinanciación se ha cerrado dentro de los plazos y mensajes que el equipo directivo había ido trasladando al mercado, lo que aporta credibilidad adicional al proceso. Además, tras esta operación, no quedan vencimientos relevantes hasta 2028, mientras que los de mayor cuantía se desplazan ya más allá de 2030.
Ese punto es especialmente importante porque reduce la presión financiera en el corto plazo y permite que el mercado vuelva a concentrarse más en la evolución del negocio operativo que en el riesgo inmediato de refinanciación.
El coste financiero no cambia mucho, pero tampoco empeora
En términos de intereses, la conclusión de Ana Gómez Fernández es que el conjunto de medidas deja el coste en una zona similar a la anterior, en torno a 500/600 millones de euros al año. No es una mejora espectacular, pero tampoco un deterioro significativo. Y eso, dadas las circunstancias, ya puede considerarse un resultado razonable.
El mercado probablemente valorará más la eliminación del riesgo de calendario que una hipotética rebaja inmediata del gasto financiero. En otras palabras, la operación no resuelve por sí sola todos los debates sobre balance, pero sí reduce uno de los más urgentes.
Renta 4 mantiene su visión positiva
Tras conocer la operación, Renta 4 Gestora reitera su recomendación de sobreponderar sobre Grifols, con un precio objetivo de 15 euros por acción. El mensaje de fondo es claro: la refinanciación se interpreta como un paso positivo y coherente con la hoja de ruta que la compañía había defendido ante el mercado.
En definitiva, Grifols logra aliviar uno de los focos de presión más relevantes sobre su historia bursátil. No es la solución definitiva a todos sus retos, pero sí una noticia importante porque reduce riesgo, gana tiempo y mejora la visibilidad financiera de la compañía para los próximos años.