ArcelorMittal llega al 1T26 sin brillo, pero con la mirada puesta en una mejora clara desde el 2T

Iván San Félix de Renta 4 Banco

CapitalBolsa
Capitalbolsa | 22 abr, 2026 12:00
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Arcelormittal

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Puntos clave
  • ArcelorMittal afronta un 1T26 de estabilidad operativa, con EBITDA prácticamente en línea con el trimestre anterior.
  • El mercado mirará sobre todo si la mejora esperada en volúmenes y precios empieza a materializarse ya de cara al 2T26.
  • La atención estará también en el impacto de la guerra sobre costes en Europa y en la evolución de la deuda tras el fuerte consumo estacional de circulante.

ArcelorMittal llega a la presentación de sus resultados del primer trimestre de 2026 con una idea bastante clara sobre la mesa: el gran titular no debería ser el trimestre, sino lo que venga después. La compañía publicará sus cifras el 30 de abril antes de la apertura y celebrará conferencia con analistas ese mismo día a las 15:30h, en una cita donde el mercado querrá comprobar si el negocio ha tocado suelo operativo y si empieza a dibujarse una mejora más visible a partir del segundo trimestre.

La previsión para el primer trimestre es de bastante estabilidad. No se espera un gran salto en EBITDA, pero sí una cuenta de resultados más equilibrada, con ligera mejora en ingresos y una recuperación más clara del beneficio neto. La lectura de fondo es la de un grupo que sigue atravesando un entorno complejo, aunque con algunas señales de mejora en varias geografías y con la vista puesta en un segundo trimestre potencialmente más favorable.

Un trimestre de transición, sin brillo, pero sin deterioro

La previsión apunta a una evolución moderadamente positiva en envíos, con un avance del 1% frente al cuarto trimestre de 2025. Norteamérica debería liderar la mejora, apoyada por la normalización en México tras el incendio del verano pasado y por la aportación de Calvert, mientras que Europa mostraría cierta recuperación de volúmenes tras la debilidad del trimestre anterior. Brasil, en cambio, seguiría algo más flojo.

En precios, el tono sería algo más apagado, con una caída estimada del 1% frente al trimestre anterior a nivel grupo. Aun así, la combinación de algo más de volumen y relativa estabilidad comercial permitiría elevar ingresos en torno al 3%, hasta los 15.353 millones de dólares, mientras el EBITDA se mantendría prácticamente plano en 1.597 millones de dólares.

La foto del trimestre parece bastante definida: no se espera un gran despegue, pero tampoco un deterioro serio. Más bien un periodo de aguante operativo mientras el mercado espera una mejora posterior.

Europa sigue siendo el punto más delicado

Uno de los focos principales vuelve a estar en Europa, donde el mercado del acero sigue muy condicionado por la presión de las importaciones. Aunque se espera cierta recuperación en volúmenes tras la caída del cuarto trimestre, el contexto continúa siendo difícil y la guerra añade una capa extra de incertidumbre, especialmente por la vía de los costes energéticos y de materias primas.

De momento, la compañía parece razonablemente protegida a corto plazo frente a las subidas del gas, pero el mercado querrá escuchar con detalle qué lectura hace la dirección sobre el impacto real del conflicto en sus costes europeos. Ese punto puede pesar más que unas décimas arriba o abajo en EBITDA, porque afecta directamente a la visibilidad del resto del ejercicio.

La mejora esperada está en el segundo trimestre

La verdadera atención del mercado estará puesta en el 2T26. La expectativa es que ese trimestre sí empiece a reflejar una mejora más clara, tanto en volúmenes como en precios. Parte de esa mejora podría venir del adelanto de demanda ante la entrada en vigor de nuevas medidas arancelarias, en un contexto donde los inventarios siguen relativamente bajos.

Eso sí, esa mejora no sería completamente limpia. A un mayor dinamismo comercial se le sumaría también un mayor coste de las materias primas, de modo que el mercado querrá entender hasta qué punto ese repunte de actividad puede traducirse realmente en más rentabilidad. La buena noticia es que, al menos sobre el papel, el segundo trimestre sí empieza a ofrecer un perfil más atractivo que el primero.

La tesis del valor depende menos del 1T que del mensaje sobre el 2T. Si la dirección confirma que el mercado mejora, el tono de la acción puede cambiar bastante.

La deuda subirá, pero sin inquietar

En balance, se espera un aumento de la deuda neta de unos 1.800 millones de dólares frente al cierre de 2025, hasta 9.724 millones, debido principalmente al fuerte consumo estacional de circulante típico del arranque de año. A eso se suman capex y dividendo, sin recompra de acciones en este trimestre.

Con todo, el múltiplo de deuda neta sobre EBITDA seguiría situándose en torno a 1,2 veces, un nivel que sigue siendo conservador para una compañía de este perfil. Por tanto, aunque el mercado vigilará esta evolución, no parece que la deuda vaya a convertirse en un problema estructural ni en un foco real de preocupación.

Lectura de mercado

ArcelorMittal llega a esta cita con un perfil bastante reconocible: trimestre de estabilidad operativa, mejora clara del beneficio neto y, sobre todo, la esperanza de que el negocio empiece a recuperar algo más de tracción a partir del segundo trimestre. Esa es la clave de inversión a corto plazo.

En resumen, el 1T26 no debería ser espectacular, pero sí suficiente para sostener la idea de que la parte más floja del ciclo podría quedar atrás. Si la compañía acompaña los resultados con un mensaje algo más constructivo sobre demanda, precios y costes en el 2T, el mercado puede empezar a mirar el valor con bastante más interés del que sugiere el propio trimestre.

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