¿Ha perdido Xi Jinping el control del Ejército Popular de Liberación y de China misma?
El 17 de octubre, el Ministerio de Defensa de China anunció la destitución de nueve oficiales de alto rango del Ejército Popular de Liberación (EPL), una medida que ha generado inquietud sobre la estabilidad del liderazgo de Xi Jinping. Esta purga se produce a las puertas del Cuarto Pleno del Comité Central del Partido Comunista, previsto para el 20 de octubre, donde se discutirán temas clave como el 15.º Plan Quinquenal, que abarca la década 2026-2030.
¿Quién está detrás de las purgas?
Aunque algunos informes sugieren que Xi Jinping fue el responsable de las destituciones, el contexto indica lo contrario. Desde julio de 2024, el diario oficial del EPL, PLA Daily, ha publicado artículos que elogian el "liderazgo colectivo", una crítica velada a la concentración de poder en una sola figura, como Xi. Estos artículos reflejan la influencia del general Zhang Youxia, vicepresidente de la Comisión Militar Central y conocido opositor político de Xi.
La destitución del general He Weidong, considerado el principal aliado de Xi en el EPL, refuerza la hipótesis de que la purga fue orquestada por sus adversarios. La acusación de "deslealtad" dirigida a He y otros oficiales sugiere una estrategia para debilitar la posición de Xi dentro del aparato militar.
Implicaciones para el liderazgo de Xi
Si Xi hubiera sido el autor de las purgas, su posición podría haber quedado fortalecida. Sin embargo, la falta de resistencia institucional ante la destitución de sus leales indica que su control sobre el EPL es cada vez más precario. La creciente disidencia en las filas militares y la falta de purgas dirigidas a sus opositores políticos refuerzan la percepción de que Xi ha perdido el control de la institución más poderosa del país.
Perspectivas futuras
La situación actual plantea varios escenarios posibles:
- Cambio de liderazgo: Si las purgas son el preludio de un golpe de Estado, China podría estar al borde de un cambio de liderazgo significativo.
- Reformas internas: El Partido Comunista podría iniciar un proceso de reformas para restaurar la cohesión interna y fortalecer la autoridad central.
- Estancamiento prolongado: La falta de una resolución clara podría llevar a un periodo de inestabilidad política que afecte la gobernabilidad del país.
En conclusión, los recientes acontecimientos sugieren que Xi Jinping enfrenta desafíos internos significativos que podrían poner en peligro su liderazgo y la estabilidad política de China.