El coche volador de Xpeng acelera hacia el mercado con más de 7.000 pedidos
- Xpeng espera iniciar este año las entregas de su coche volador, con producción a gran escala prevista para 2027.
- El vehículo tendría un precio cercano a los 300.000 dólares y acumularía más de 7.000 pedidos.
- La compañía también acelera en robots humanoides, robotaxis y colaboración con Volkswagen.
El fabricante chino de vehículos eléctricos Xpeng quiere dar un paso más allá del coche eléctrico tradicional. Según Nora Redmond, la compañía espera comenzar a entregar sus primeros coches voladores a clientes a finales de este año, mientras prepara una producción a gran escala para 2027.
El proyecto ya habría despertado un interés notable, con más de 7.000 pedidos, principalmente en China. La compañía está pendiente de obtener las autorizaciones necesarias de los reguladores de aviación del país, un paso clave antes de convertir el producto en una realidad comercial.
Un coche eléctrico con aeronave integrada
El vehículo, desarrollado por Aridge, filial de Xpeng, se conoce como “land aircraft carrier”. Su propuesta es modular: combina un coche eléctrico de seis ruedas y cuatro plazas con una aeronave integrada que se guarda dentro del propio vehículo.
El precio estimado rondaría los 2 millones de yuanes, algo menos de 300.000 dólares. No se trata, por tanto, de un producto de masas en esta primera fase, sino de una apuesta tecnológica de alto valor, orientada a clientes con gran capacidad adquisitiva y a mercados donde la movilidad avanzada pueda tener usos específicos.
El coche volador de Xpeng no debe verse solo como un vehículo, sino como una demostración de capacidad tecnológica en movilidad eléctrica, software, fabricación avanzada y regulación aérea.
Producción en Guangzhou
La fabricación se está desarrollando en una planta de 120.000 metros cuadrados en Guangzhou, China. La instalación está diseñada para alcanzar una capacidad de unas 10.000 unidades anuales.
Aridge ha descrito esta fábrica como la primera instalación inteligente del mundo dedicada a la producción de coches voladores. Más allá del componente promocional, el dato refleja hasta qué punto Xpeng quiere situarse en la frontera de la movilidad del futuro.
Más cooperación con Volkswagen
La estrategia de Xpeng no se limita al coche volador. Brian Gu, copresidente de la compañía, señaló que ve grandes oportunidades para ampliar la cooperación con Volkswagen, con la que ya ha empezado a construir el primer modelo eléctrico del fabricante alemán desarrollado en colaboración.
Para Xpeng, asociarse con grupos internacionales puede acelerar su expansión tecnológica y comercial. Para Volkswagen, trabajar con un actor chino especializado en eléctricos y software puede ayudarle a ganar velocidad en un mercado donde la competencia local se ha vuelto muy intensa.
Robotaxis y robots humanoides
Xpeng también está poniendo el foco en los robotaxis. La compañía planea iniciar pruebas en Guangzhou este año, mientras que 2027 será un ejercicio clave para los ensayos con socios internacionales.
Además, el grupo espera comenzar la producción de robots humanoides hacia finales de este año. Su objetivo es fabricar cientos de miles de unidades en un plazo de entre 12 y 18 meses. En una primera etapa, estos robots se utilizarían en funciones de atención al cliente, recepción o ventas.
Xpeng está intentando dejar de ser solo un fabricante de coches eléctricos para convertirse en una plataforma tecnológica de movilidad, automatización y robótica.
Una apuesta ambiciosa, pero con ejecución exigente
El plan de Xpeng es ambicioso: coches voladores, robotaxis, robots humanoides y colaboración con grandes fabricantes globales. Si consigue ejecutar bien, la compañía podría ampliar mucho su mercado potencial más allá del automóvil eléctrico convencional.
El reto, sin embargo, también es considerable. La movilidad aérea requiere aprobaciones regulatorias, seguridad operativa, infraestructura, confianza del consumidor y una fabricación fiable. En robótica humanoide ocurre algo parecido: el potencial es enorme, pero todavía queda por demostrar su adopción real a gran escala.
En bolsa, las acciones de Xpeng rebotaban más de un 2,5% en preapertura tras haber caído alrededor de un 6,5% en la sesión anterior. El mercado parece seguir viendo valor en la ambición tecnológica de la compañía, aunque exigirá avances concretos para justificar expectativas tan elevadas.