¿Venta indiscriminada? Analistas señalan las tecnológicas listas para rebotar
- El desplome del software en 2026 entra en pausa tras caer más de un 25%, abriendo debate sobre oportunidades tácticas.
- Analistas destacan compañías “AI-resilientes” como Intuit, Salesforce o CrowdStrike.
- El mercado evalúa si el miedo a la disrupción por IA ha generado valoraciones excesivamente castigadas.
La violenta corrección del sector software en 2026 parece haber encontrado un respiro. Tras una caída que llevó al grupo a territorio bajista, Wall Street comienza a identificar oportunidades selectivas en compañías que podrían salir reforzadas del proceso de transición hacia la inteligencia artificial.
El iShares Expanded Tech-Software Sector ETF (IGV) rebotó cerca de un 1,8%, aunque acumula un retroceso superior al 25% en el año. El detonante más reciente fue el anuncio de nuevas actualizaciones del modelo Claude de Anthropic, capaces de integrarse en aplicaciones empresariales como Slack (propiedad de Salesforce), Intuit o Gmail de Google. El mercado interpreta que la integración, más que destruir el modelo SaaS, puede reforzar a los incumbentes mejor posicionados.
¿Castigo excesivo en software tradicional?
El temor central ha sido que las herramientas de IA erosionen el poder de fijación de precios y los elevados márgenes operativos del modelo SaaS tradicional. Sin embargo, algunos analistas consideran que la venta ha sido indiscriminada, especialmente en ciberseguridad y aplicaciones empresariales.
Desde Jefferies, Brent Thill señala compañías con modelos más “duraderos” y con capacidad de auto-disrupción interna. Destaca a Intuit, Procore Technologies, Atlassian y Salesforce como actores mejor posicionados para capitalizar la transición hacia la IA.
Salesforce, que acumula una caída superior al 29% este año, sería uno de los proveedores mejor preparados para desplegar agentes de IA a escala empresarial. En el caso de Intuit —retrocediendo cerca del 45% en 2026—, Jefferies subraya su ventaja competitiva: más de 40 años de datos y múltiples variaciones de modelos de IA aplicadas sobre una base cercana a 100 millones de clientes.
Ciberseguridad: resiliencia en medio del ruido
En el segmento de seguridad, JPMorgan considera que la rotación ha sido igualmente indiscriminada. La preocupación reciente gira en torno a que nuevas herramientas de IA puedan sustituir soluciones tradicionales de protección cloud o gestión de identidades.
No obstante, nombres como CrowdStrike, Palo Alto Networks, Zscaler y Okta son vistos como “AI-resilientes”. El argumento es estructural: estas compañías cuentan con amplias bases instaladas, décadas de datos propietarios y efectos red derivados de plataformas que mejoran cuanto mayor es su número de clientes.
CrowdStrike, pese a caer cerca del 25% en el año, mantiene una arquitectura difícil de replicar, apoyada en agentes ligeros desplegados en redes empresariales globales y en un potente motor de inteligencia de amenazas. La tesis es clara: la IA no sustituye su modelo, lo potencia.
Grandes tecnológicas castigadas: visión a largo plazo
Algunos gestores mantienen una visión constructiva sobre gigantes tecnológicos que han sufrido correcciones relevantes. Oracle y Microsoft retroceden más de un 20% en el año, afectados por preocupaciones sobre financiación de deuda, elevados gastos de capital y desaceleración en Azure.
Sin embargo, desde una perspectiva de ciclo largo, el argumento es que estas compañías han demostrado capacidad de adaptación y creación de valor sostenida en la última década. La actual corrección podría interpretarse más como ajuste de expectativas que como deterioro estructural.
En definitiva, el mercado del software atraviesa un proceso de repricing intenso ante la disrupción de la IA. La cuestión no es si la inteligencia artificial transformará el sector —eso parece inevitable—, sino qué compañías cuentan con datos, escala y capacidad de integración suficientes para convertir esa amenaza en ventaja competitiva.