Nvidia está más barata que Exxon. ¿Están los inversores abandonando el sector tecnológico para centrarse en el energético?

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Capitalbolsa | 26 mar, 2026 14:17
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Puntos clave
  • El mercado empieza a premiar más la disciplina de capital de las energéticas que el gasto masivo en IA de las grandes tecnológicas.
  • Nvidia cotiza a múltiplos futuros inferiores a Exxon, algo que hace poco habría parecido impensable.
  • El giro refleja fatiga inversora con la IA y una búsqueda de dividendos, caja y visibilidad en energía.

El mercado está lanzando una señal incómoda para el relato dominante de los últimos años. Nvidia, uno de los grandes símbolos de la fiebre por la inteligencia artificial, cotiza ahora más barata que Exxon Mobil en varios múltiplos futuros. Y no es una simple rareza estadística: detrás de ese cruce hay un cambio de humor bastante claro entre los inversores. Según explica Christine Ji, cada vez pesa más la idea de que las grandes tecnológicas están gastando demasiado para sostener la carrera de la IA, mientras el sector energético vuelve a seducir por algo mucho más terrenal: caja, dividendos y disciplina.

Nvidia ya no parece tan intocable

El dato llama la atención porque rompe un esquema mental muy asentado en Wall Street. Exxon acumula una subida del 36% en lo que va de año, mientras Nvidia cae alrededor de un 3%. Ese movimiento ha llevado a que Exxon cotice a unas 18,3 veces beneficios esperados de 2027, frente a las 16,1 veces de Nvidia. Mirando aún más lejos, la diferencia se mantiene: Nvidia cotiza a unas 13,9 veces beneficios esperados de 2028, mientras Exxon se mueve en torno a 16,4 veces.

Como señala Christine Ji, esto no significa necesariamente que el mercado haya dejado de creer en Nvidia, pero sí que empieza a exigir más prudencia con las valoraciones tecnológicas. Lo que antes se pagaba casi sin discutir, ahora se revisa con más frialdad.

La lectura de fondo es bastante clara: el mercado sigue valorando el crecimiento, pero ya no está dispuesto a ignorar el coste de financiarlo.

La energía gana atractivo por disciplina y retorno

El cambio de percepción no se explica solo por el repunte del petróleo. Según recoge Ji, Nicholas Colas, cofundador de DataTrek Research, cree que las valoraciones más altas de las energéticas responden también a una decisión consciente del mercado de premiar un sector que ha mejorado mucho su disciplina de capital. Las grandes compañías energéticas cotizan ya cerca de 20 veces beneficios futuros, muy cerca del conjunto del S&P 500.

La clave está en cómo usan el dinero. Frente a la etapa anterior, en la que el sector energético era visto como intensivo en capital, endeudado y dependiente del ciclo, ahora los inversores se encuentran con empresas que devuelven más de la mitad de sus beneficios vía dividendos. En tecnología, ese porcentaje ronda apenas el 11%. El contraste es brutal.

La gran duda está en el gasto de la IA

Aquí está el verdadero problema para las grandes tecnológicas. El mercado no duda de que la inteligencia artificial vaya a transformar la economía. Lo que empieza a cuestionar es cuánto cuesta llegar hasta allí. Según destaca Christine Ji, en los últimos doce meses la gran tecnología estadounidense ha pasado de ser una máquina extraordinaria de generación de caja libre a consumir prácticamente todos sus beneficios operativos en construir su infraestructura de IA.

Ese esfuerzo inversor masivo está frenando el recorrido bursátil de nombres como Nvidia. Las cuentas pueden seguir siendo fuertes, pero el mercado mira más allá del próximo trimestre y empieza a preguntarse cuánto tiempo se podrán sostener presupuestos tan agresivos sin tensionar retornos, márgenes o incluso balances.

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