Los PMI ponen hoy a prueba a una Europa más vulnerable al shock energético
Renta 4 Banco
- Europa apunta a una apertura débil, con el petróleo otra vez por encima de los 100 dólares y Ormuz aún bloqueado de facto.
- La gran prueba del día serán los PMI preliminares de abril, clave para medir el impacto real del conflicto sobre la actividad.
- Alemania vuelve a evidenciar la fragilidad europea tras recortar con fuerza sus previsiones de crecimiento.
Las bolsas europeas afrontan la sesión con tono defensivo. Según el texto original, los futuros del EuroStoxx anticipan una apertura en negativo mientras el mercado sigue sin conceder credibilidad plena al supuesto alto el fuego indefinido entre Estados Unidos e Irán. El problema es evidente: Washington mantiene el bloqueo de Ormuz hasta alcanzar un acuerdo y Teherán continúa desafiando ese cerco, una combinación que sigue sosteniendo al Brent en niveles elevados. Reuters situaba además el foco en el deterioro del escenario macro alemán, con un fuerte recorte de previsiones de crecimiento por el impacto del encarecimiento energético.
El mercado sigue mirando al petróleo antes que a la diplomacia
Aunque el mensaje político intenta transmitir una cierta tregua, el mercado sigue fijándose más en los hechos que en los titulares. Y hoy los hechos siguen siendo incómodos: Ormuz continúa sometido a tensión, el crudo no afloja y la desconfianza entre las partes es total. Esa es la razón por la que Europa vuelve a abrir con presión vendedora: no porque falten mensajes de distensión, sino porque todavía no hay nada estable que permita rebajar el riesgo energético.
El mercado no compra relatos; compra visibilidad. Y ahora mismo sigue sin tenerla ni en Ormuz ni en las negociaciones entre Washington y Teherán.
Los PMI, verdadero examen para la economía
La cita clave del día serán los PMI preliminares de abril en la eurozona, Alemania, Francia, Reino Unido y Estados Unidos. S&P Global tenía programadas hoy esas publicaciones, que el propio grupo viene presentando como una referencia útil para calibrar hasta qué punto la guerra en Oriente Medio ya está afectando al crecimiento y a los precios.
La sospecha del mercado es bastante lógica: Europa y Asia podrían reflejar más deterioro que Estados Unidos por su mayor sensibilidad al shock energético. De hecho, el trasfondo macro ya se está complicando en Alemania. El Gobierno alemán rebajó su previsión de crecimiento para 2026 al 0,5%, frente al 1,0% anterior, y la de 2027 al 0,9%, desde el 1,3%.
Resultados empresariales: jornada intensa a ambos lados del Atlántico
En el plano corporativo, la agenda también llega cargada. En España, Bankinter publica hoy sus cifras del primer trimestre, algo ya recogido en su agenda de inversores y confirmado por varias informaciones de mercado.
Además, el cierre de ayer dejó una referencia relevante en Estados Unidos: Tesla superó las previsiones de beneficio por acción del primer trimestre, aunque el mercado enfrió la reacción inicial tras el anuncio de un aumento relevante del gasto de capital ligado a su giro hacia robótica e inteligencia artificial.
La conclusión es directa: la apertura europea viene condicionada por el petróleo y por el miedo a que los PMI confirmen un frenazo más visible en la actividad. Si esos datos salen flojos, el castigo puede volver a concentrarse en los valores más cíclicos, justo donde Europa sigue siendo más vulnerable.