Volatilidad extrema en metales: el oro resiste y la plata queda como el eslabón débil
- La fuerte corrección reciente en oro y plata responde sobre todo a un posicionamiento excesivo, no a un cambio de fundamentos.
- El oro mantiene una demanda estructural muy sólida de bancos centrales e inversores, con China como pieza clave.
- La plata sigue siendo más frágil: sin compras de bancos centrales y muy expuesta al apalancamiento y al componente especulativo.
En su análisis semanal, la analista global de mercados de eToro, Lale Akoner, repasa los primeros efectos del nombramiento de Kevin Warsh como sustituto de Jerome Powell al frente de la Fed y cómo esta noticia ha impactado en la brusca corrección de los metales preciosos. El oro llegó a caer cerca de un 20% desde sus máximos en apenas dos sesiones, mientras que la plata borró todas las ganancias del año tras un desplome intradía histórico de en torno al 16%.
Oro: corrección violenta, tesis intacta
Según explica Akoner, el desplome del oro refleja principalmente la limpieza de un posicionamiento excesivamente abarrotado, más que un giro en los fundamentales. En las últimas semanas el repunte del metal se había sobrealimentado vía ETFs de lingotes, futuros apalancados y estrategias de opciones de compra que amplificaban el movimiento alcista.
La filtración de que Kevin Warsh sería nominado como nuevo presidente de la Fed reforzó al dólar y cambió de golpe parte de las expectativas de política monetaria. Ese movimiento en divisas, unido a la menor liquidez, desencadenó ventas forzadas y aceleró la corrección, pero no invalida la tesis de fondo sobre el oro.
Akoner insiste en que los fundamentos del oro siguen siendo sólidos. Los bancos centrales continúan actuando como comprador estructural, con unas compras estimadas de alrededor de 800 toneladas para 2026. Cada vez más, estas compras se orientan a acumular cantidad física (toneladas) y no tanto a optimizar el valor pagado, lo que hace que la demanda sea poco sensible al precio.
Si sumamos la demanda de inversores y de bancos centrales, en 2025 se habría promediado cerca de 750 toneladas por trimestre, muy por encima de las aproximadamente 380 toneladas que históricamente han sido suficientes para sostener precios más elevados. Incluso aunque esa intensidad se modere algo en 2026, la base de demanda seguiría ofreciendo un soporte cómodo para el oro.
China y la demanda física, factores de soporte
A corto plazo, la analista de eToro identifica a China como la gran variable a vigilar. La demanda física en el país se mantiene muy firme, con primas positivas en Shanghái y un fuerte apetito por joyería y lingotes en la previa del Año Nuevo Lunar. Este comportamiento de la demanda física actúa como contrapeso frente a la liquidación del posicionamiento financiero.
En el muy corto plazo, Akoner anticipa un entorno de volatilidad elevada en ambas direcciones, mientras el mercado termina de absorber la venta forzada ligada al apalancamiento. Sin embargo, mientras la demanda de bancos centrales y de Asia se mantenga, el escenario central sigue siendo el de un oro respaldado por fundamentales.
Plata: el eslabón débil del binomio
La lectura sobre la plata es bastante más prudente. En opinión de Lale Akoner, el metal blanco llega a este episodio tras una fase de exceso especulativo, con posiciones muy apalancadas y un fuerte componente de “trading táctico”. A diferencia del oro, la plata no cuenta con bancos centrales que entren como compradores en las caídas.
Además, está mucho más expuesta a los factores estacionales en torno al Año Nuevo chino y a los cambios en la demanda industrial, lo que añade una volatilidad extra. A medida que el posicionamiento siga normalizándose, es probable que el precio de la plata registre movimientos bruscos y poco ordenados.
Por todo ello, la analista de eToro prefiere mantener una postura paciente en plata y esperar a que haya señales claras de que el exceso de apalancamiento y la efervescencia especulativa se han disipado. Solo entonces consideraría más razonable volver a aumentar la exposición al metal blanco, mientras el oro mantiene por ahora una tesis de inversión mucho más respaldada por sus fundamentales.