Si el estrecho de Ormuz permanece cerrado durante otro mes, el petróleo podría alcanzar los 150 dólares, según UBS.
- UBS plantea que, si el estrecho de Ormuz sigue cerrado durante otro mes, el petróleo podría dispararse hasta 150 dólares por barril.
- El banco maneja tres escenarios: desescalada rápida, interrupción temporal del tráfico o restricción más prolongada de las exportaciones.
- El impacto sería claramente estanflacionista, con más inflación y peores perspectivas de crecimiento, sobre todo en Europa.
UBS ha puesto cifras a uno de los grandes temores del mercado: qué puede ocurrir si el estrecho de Ormuz sigue sin normalizarse. El equipo de estrategia global del banco, dirigido por Julien Conzano, dibuja tres escenarios posibles para la guerra con Irán y concluye que el desenlace más dañino pasaría por una prolongación del bloqueo energético, con el petróleo escalando hasta los 150 dólares por barril.
La lectura del informe es clara. El mercado todavía confía en que la crisis pueda resolverse con cierta rapidez, pero UBS advierte de que, si el conflicto se enquista y el flujo de crudo sigue restringido, el impacto sobre inflación y crecimiento dejaría de ser un simple susto temporal para convertirse en un verdadero shock macroeconómico.
Tres escenarios sobre la mesa
El escenario que UBS considera más lógico sigue siendo una desescalada durante la próxima semana. En ese caso, el repunte del crudo sería esencialmente transitorio y no alteraría de forma relevante las perspectivas de crecimiento global. Sería, en esencia, un episodio de volatilidad intensa, pero limitada en el tiempo.
El segundo escenario ya es bastante más serio. UBS contempla una interrupción de cinco semanas en el tráfico marítimo a través de Ormuz, lo que implicaría una pérdida de suministro de unos 10 millones de barriles diarios. Bajo esa hipótesis, el petróleo podría acercarse a los 120 dólares antes de moderarse de nuevo hacia la zona de 100 dólares en el tercer trimestre, una vez se normalizara el suministro.
Pero el escenario más dañino sería un bloqueo de dos meses sobre las exportaciones de petróleo a través del estrecho. Ahí es donde UBS sitúa el barril en 150 dólares, un nivel que supondría un golpe mucho más severo para la actividad global y reabriría de lleno el miedo a una nueva fase de estanflación.
Europa, la gran damnificada
UBS deja claro que Europa sería una de las regiones más expuestas. En el escenario de cinco semanas de interrupción, la inflación en la eurozona subiría hasta el 3,2% interanual en el segundo trimestre y el crecimiento se resentiría en torno a dos décimas. Estados Unidos aguantaría algo mejor por su condición de exportador neto de crudo, aunque tampoco quedaría al margen del shock.
Si la restricción se prolongara dos meses, el deterioro sería todavía más visible. Según UBS, la inflación alcanzaría el 3,6% en Europa y el 3,5% en Estados Unidos. Al mismo tiempo, el crecimiento sufriría un desgaste adicional, lo que dejaría a los bancos centrales ante un escenario especialmente incómodo: más inflación con menos crecimiento.
Qué está descontando el mercado
El fondo del análisis es que el mercado sigue moviéndose entre la esperanza de una solución rápida y el riesgo de un deterioro mucho más serio. UBS no da por hecho el peor escenario, pero sí deja claro que el equilibrio es frágil: cuanto más tiempo permanezca tensionado Ormuz, más probable será que el petróleo deje de ser solo una variable de mercado para convertirse en un problema económico de primer orden.
En otras palabras, la guerra con Irán todavía puede resolverse como una perturbación pasajera. Pero si el estrecho sigue bloqueado durante semanas, el mercado tendrá que empezar a descontar algo bastante más incómodo: inflación más alta, crecimiento más débil y presión añadida sobre bolsas, bonos y bancos centrales.