Julius Baer rebaja la alarma: Ormuz añade tensión, pero no anticipa una crisis de suministro

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Capitalbolsa | 13 jul, 2026 13:17
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Puntos clave
  • Julius Baer interpreta los últimos ataques como una escalada limitada, no como una ruptura total.
  • El petróleo vuelve hacia los 80 dólares, aunque la reacción sigue siendo contenida.
  • La entidad mantiene una visión prudente sobre el crudo y neutral sobre el gas europeo.

Las hostilidades militares en Oriente Medio continuaron durante el fin de semana, con nuevos intercambios de ataques entre Estados Unidos e Irán. El petróleo reaccionó al alza y volvió a aproximarse a los 80 dólares por barril, aunque el movimiento sigue siendo relativamente moderado frente a la gravedad potencial del conflicto.

Norbert Rücker, responsable de Economía y Next Generation Research de Julius Baer, considera que los acontecimientos encajan más en una dinámica de represalias sucesivas que en una escalada capaz de amenazar de forma seria las cadenas mundiales de suministro.

El petróleo vuelve a actuar como termómetro geopolítico

Julius Baer define al petróleo como el principal termómetro de la tensión geopolítica. Su regreso hacia los 80 dólares refleja el aumento del riesgo, pero también la percepción de que, por ahora, el conflicto sigue contenido.

Los ataques de ambas partes se han concentrado principalmente en objetivos militares y todavía no se han extendido de forma significativa a infraestructuras energéticas, instalaciones civiles o grandes nodos logísticos.

El crudo incorpora más tensión, pero todavía no descuenta una interrupción grave del suministro mundial.

La reacción relativamente contenida del precio sugiere que el mercado no está anticipando, al menos de momento, un cierre duradero del estrecho de Ormuz ni una interrupción importante de las exportaciones del Golfo.

Ormuz continúa operativo

A pesar del aumento de los riesgos para la navegación, el tránsito de buques a través del estrecho de Ormuz continúa. Parte del tráfico estaría utilizando la ruta norte, controlada por Irán, mientras que otros buques podrían cruzar por el corredor sur omaní con asistencia estadounidense.

Esta continuidad resulta clave para limitar el impacto sobre el suministro mundial. Incluso si el actual bloqueo político y militar se prolonga, Julius Baer considera probable que el petróleo y el gas continúen atravesando la zona mediante los mecanismos de adaptación desarrollados durante el conflicto.

Las compañías navieras, los países productores y los compradores asiáticos han ido ajustando rutas, coberturas y procedimientos operativos para reducir los riesgos asociados al tránsito por la región.

Los incentivos para evitar una guerra total siguen vigentes

La firma suiza destaca que las fuerzas que favorecieron las negociaciones y el anterior alto el fuego no han desaparecido.

La Administración estadounidense quiere evitar una subida prolongada de los combustibles que pueda trasladarse a la inflación. Irán, por su parte, necesita mantener el comercio exterior para sostener su economía y depende de la disposición de sus compradores asiáticos para seguir adquiriendo petróleo.

Los países del Golfo también tienen incentivos para actuar con pragmatismo y limitar las consecuencias económicas del enfrentamiento. Una escalada descontrolada dañaría su comercio, su infraestructura energética y sus planes de inversión.

Por todo ello, Julius Baer considera poco probable que la lógica negociadora construida durante los últimos meses se revierta de forma permanente, aunque admite que las nuevas hostilidades mantendrán una prima de riesgo adicional durante algún tiempo.

Visión prudente sobre el petróleo

La entidad mantiene su recomendación de cautela sobre el petróleo. Esta postura no niega que el precio pueda registrar nuevas subidas a corto plazo impulsadas por las noticias, sino que apunta a unas dinámicas fundamentales menos favorables en horizontes más amplios.

La producción mundial sigue siendo elevada y la demanda no muestra una aceleración suficiente para justificar por sí sola precios mucho más altos. De este modo, el componente emocional y geopolítico puede dominar durante algunas sesiones, pero los fundamentales deberían recuperar peso cuando disminuya la tensión.

Julius Baer reconoce, no obstante, que el carácter imprevisible de los adversarios puede mantener al mercado más nervioso y generar episodios de volatilidad adicionales.

El gas europeo podría incorporar una prima excesiva

En el caso del gas natural europeo, Julius Baer mantiene una visión neutral, aunque empieza a considerar que los precios están incorporando una prima de riesgo excesiva.

La oferta internacional continúa aumentando gracias a la entrada en funcionamiento de nuevas terminales de exportación en Norteamérica. Al mismo tiempo, la demanda asiática permanece limitada por los elevados precios y por la ausencia, hasta ahora, de olas de calor importantes durante el verano.

La mayor oferta de gas norteamericano y la debilidad de la demanda asiática reducen el riesgo para Europa.

Este escenario debería dejar suficiente gas disponible en los mercados internacionales para que Europa pueda rellenar sus almacenamientos antes de la próxima temporada de calefacción.

La conclusión de Julius Baer es que la escalada actual añade ruido y volatilidad, pero todavía no altera de forma sustancial el equilibrio fundamental del mercado energético. El petróleo seguirá reflejando cada nuevo episodio del conflicto, aunque por ahora no existen señales claras de una crisis de suministro global.

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