Irán mantiene la presión sobre Ormuz y advierte a los buques que crucen sin autorización

CapitalBolsa
Capitalbolsa | 25 jun, 2026 11:47
ormuzcb8711
Puntos clave
  • Irán advierte de que ningún buque debe cruzar Ormuz sin coordinación previa con sus autoridades.
  • El tráfico marítimo empieza a recuperarse, pero sigue muy por debajo de los niveles anteriores al conflicto.
  • El control operativo iraní sobre el estrecho puede mantener una prima de riesgo sobre petróleo y transporte energético.

Irán vuelve a elevar la tensión en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más sensibles del mundo. Según CNBC, la Guardia Revolucionaria iraní ha advertido a los armadores de que cualquier nueva ruta de tránsito por el estrecho establecida sin coordinación con Teherán es “inaceptable y peligrosa”.

El mensaje llega apenas unos días después del memorando de entendimiento firmado entre Estados Unidos e Irán para reabrir esta arteria estratégica. Sin embargo, la advertencia iraní confirma que la normalización del tráfico marítimo sigue lejos de estar garantizada.

Irán exige autorización previa

La Armada de la Guardia Revolucionaria ha señalado que solo estarán permitidas las rutas marítimas designadas por Irán. Además, todos los buques deberán coordinarse previamente con las fuerzas iraníes a través del canal de comunicación establecido.

El aviso es relevante porque se produce después de que un grupo de información naval recomendara a los armadores utilizar una ruta alternativa por el sur, junto a aguas territoriales de Omán, con los transpondedores activos. Según esa comunicación, dicha vía habría sido confirmada como libre de minas y sería la ruta recomendada.

El fondo del problema no es solo la reapertura de Ormuz, sino quién controla de facto el tránsito por una de las rutas más críticas para el petróleo y el gas mundial.

El tráfico mejora, pero sigue lejos de la normalidad

Los datos de tráfico marítimo muestran una recuperación tentativa. Según MarineTraffic, los tránsitos se triplicaron hasta 93 cruces durante el pasado fin de semana frente al periodo comparable anterior. Aun así, la cifra sigue claramente por debajo de los niveles previos al conflicto, cuando más de 100 barcos cruzaban el estrecho cada día.

El martes se registraron 31 cruces verificados de buques comerciales y energéticos. La propia firma señala que los operadores siguen actuando con cautela y todavía no han recuperado patrones de tráfico plenamente normalizados.

Washington rechaza cualquier sistema de control iraní

La tensión también tiene una dimensión financiera y geopolítica. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó en mayo a la autoridad iraní vinculada al estrecho del Golfo Pérsico, al considerar que buscaba extorsionar al comercio marítimo global.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ya advirtió de que Washington no toleraría ningún sistema de peaje o cobro sobre el tránsito por Ormuz. Esto deja el escenario en una situación delicada: el acuerdo provisional puede haber abierto una vía de desescalada, pero Irán sigue intentando preservar influencia operativa sobre el paso marítimo.

Para los mercados, el riesgo es que Ormuz reabra solo parcialmente y bajo condiciones que mantengan elevados los costes, los seguros y la incertidumbre logística.

Impacto potencial sobre petróleo y transporte energético

Los analistas advierten de que si Irán conserva capacidad de control operativo sobre el estrecho, los flujos energéticos podrían tardar en volver a la normalidad. Helima Croft, responsable de estrategia global de materias primas en RBC Capital Markets, considera que los niveles de tráfico previos a la guerra podrían representar el máximo alcanzable durante un tiempo.

La razón es sencilla: aunque el paso no esté formalmente cerrado, los armadores, aseguradoras y operadores energéticos pueden mantener una actitud prudente si perciben riesgo de intervención, inspecciones, sanciones o incidentes.

En términos de mercado, esto implica que el petróleo podría conservar una prima geopolítica mientras no exista una reapertura estable, verificable y aceptada por todas las partes. También puede aumentar la volatilidad en navieras, aseguradoras marítimas y compañías energéticas con exposición al Golfo.

contador