Comentario Apertura: El mercado ha entrado en una fase de mayor fragilidad supeditado completamente al precio del petróleo
- Las bolsas europeas cayeron ayer con fuerza por el repunte del petróleo y el gas.
- El DAX entra en corrección técnica y los bancos centrales enfrían expectativas de recortes.
- La evolución del conflicto en Oriente Medio y de la energía marcará el rumbo inmediato del mercado.
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La sesión de ayer dejó un mensaje claro: el mercado ha entrado en una fase de mayor fragilidad. Tal y como señala Juan J. Fdez-Figares, el fuerte repunte del petróleo y del gas, junto con la revisión al alza de las expectativas de inflación y tipos de interés, llevó a las bolsas europeas a cerrar con fuertes caídas y en mínimos del año.
El deterioro técnico es evidente. Mientras el EuroStoxx logró apoyarse en su media de 200 sesiones, el DAX alemán ha entrado oficialmente en corrección, tras acumular caídas superiores al 10% desde sus máximos recientes. A nivel sectorial, solo la energía logró escapar de las ventas, mientras que sectores como automóviles, inmobiliario o materiales lideraron los descensos.
El detonante: energía y guerra
El origen del movimiento vuelve a estar en Oriente Medio. La escalada del conflicto tras los ataques a infraestructuras energéticas clave, incluyendo el yacimiento de South Pars en Irán y la planta de GNL de Ras Laffan en Catar, provocó un nuevo salto en los precios energéticos, con el Brent acercándose a los 120 dólares.
Este shock energético se trasladó de forma inmediata a los mercados financieros, afectando no solo a la renta variable, sino también a otros activos. Bonos, oro, plata e incluso criptomonedas sufrieron ventas, reflejando un entorno de elevada incertidumbre y reducción de exposición al riesgo.
El patrón es claro: subida de energía = más inflación, más tipos y menor apetito por riesgo.
Los bancos centrales cambian el tono
El movimiento se vio amplificado por el mensaje de los bancos centrales. Tanto el BCE como el Banco de Inglaterra y el Banco Nacional Suizo mantuvieron tipos, pero con un tono más restrictivo, reconociendo que las expectativas de inflación deben revisarse al alza.
Esto ha llevado al mercado a replantear completamente el escenario: los recortes de tipos se alejan y empieza a descontarse incluso la posibilidad de nuevas subidas en 2026, en función de la evolución del conflicto y de los precios energéticos.
El mercado cambia de narrativa: de desinflación y recortes a inflación persistente y tipos más altos.
Wall Street y el intento de estabilización
En Estados Unidos, la sesión también comenzó con fuertes caídas, aunque terminó con un tono algo más constructivo. La moderación del petróleo durante la jornada permitió una recuperación parcial desde mínimos, reduciendo las pérdidas al cierre.
Las declaraciones de Benjamin Netanyahu contribuyeron a esa mejora, al sugerir una posible contención del conflicto y un acercamiento a su resolución. Este factor ha favorecido una ligera caída del crudo durante la madrugada, lo que podría dar algo de soporte a los mercados en la apertura europea.
Claves de la sesión: energía y “Hora Bruja”
De cara a hoy, el foco seguirá siendo el mismo: el comportamiento del petróleo y del gas. En una jornada con pocas referencias macroeconómicas, estos activos marcarán la dirección de los mercados.
Además, la sesión estará condicionada por el cuádruple vencimiento de derivados —la conocida “Hora Bruja”—, un evento que suele incrementar la volatilidad y distorsionar los movimientos a corto plazo.
Durante la madrugada, las bolsas asiáticas han cerrado de forma mixta, el dólar se ha debilitado ligeramente, el crudo corrige, el oro rebota tras caídas previas y las criptomonedas intentan estabilizarse.
Reflexión de Capital Bolsa
Nosotros creemos que el mercado ha entrado en una fase donde la macro vuelve a dominar completamente. El petróleo es ahora el principal indicador adelantado: si se mantiene en niveles elevados, veremos más presión sobre tipos, valoraciones y crecimiento.
En este contexto, priorizaríamos exposición a energía y sectores defensivos, mientras que reduciríamos riesgo en cíclicos y consumo. El rebote a corto plazo es posible, pero la tendencia seguirá condicionada por la evolución del conflicto y de los precios energéticos.